La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, en una rueda de prensa desde Bruselas - ALEXANDROS MICHAILIDIS
BRUSELAS 12 May. (EUROPA PRESS) -
La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha asegurado que la cláusula europea de defensa mutua, también conocida como el artículo 42.7, es un "artículo muy amplío y vago", por lo que ha hecho un llamamiento para "darle más sustancia" para que la Unión Europea esté preparada en el caso de una agresión externa.
Así lo ha asegurado en declaraciones a los medios antes de asistir a la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) de Defensa que se celebra este martes en Bruselas, y tras revelar que los Veintisiete ya han realizado ejercicios internos para testar la aplicación del artículo y comprobar cuáles son "las lagunas" para que la Unión Europea garantice la defensa colectiva.
Kallas ha indicado que no están hablando públicamente de estos ejercicios porque "precisamente ponen de manifiesto" las deficiencias que tiene la Unión y porque aún queda por identificar en qué casos concretos "quién hace qué": quién puede pedir y qué a la Comisión, qué puede hacer el Ejecutivo comunitario después, qué puede hacer Servicio de Acción Exterior de la UE y qué pueden hacer los Estados miembro.
"Es complicado porque el artículo es muy amplio y vago. Necesitamos darle mucha más sustancia", ha admitido acto seguido la jefa de la diplomacia europea, para después detallar que el documento que la Comisión ha elaborado sobre la operatividad del 42.7 contempla "tres escenarios distintos".
Uno es el escenario en el que se produce un ataque contra un país de la OTAN y de la UE, por el que se activan en paralelo el artículo 5 de la Alianza y el artículo 42.7 de la UE; el segundo es cuando se trata de un país que no forma parte de la OTAN, en cuyo caso se aplica solo el 42.7; y el tercero es cuando la agresión está bajo el umbral único del artículo 5 de la OTAN.
Las declaraciones de Kallas tienen lugar después de que los Veintisiete pusieran a prueba la semana pasada la cláusula europea de defensa mutua, también conocida como el artículo 42.7, con un ejercicio de simulación que exploró por primera vez en años cómo responder tanto a ataques híbridos como convencionales.
Aunque no han trascendido detalles de este simulacro, que tuvo a nivel de embajadores, estas comprobaciones de la cláusula europea de defensa mutua se dan en un momento en que la seguridad europea está en el centro del debate político del bloque tras el reciente ataque de un dron iraní en Chipre y el desarrollo de la guerra en Oriente Próximo.