LONDRES 19 Dic. (EUROPA PRESS) -
Amnistía Internacional (AI) condenó hoy la decisión de un tribunal libio de sentenciar a pena de muerte a cinco enfermeras búlgaras y un médico palestino que fueron declarados culpables de infectar de forma intencionada con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) a 400 niños libios en un hospital de la localidad de Benghazi.
"Deploramos estas sentencias y urgimos a las autoridades libias a que declaren de inmediato que nunca se ejecutarán", declaró el director del Programa para Oriente Próximo y Norte de África de Amnistía Internacional, Malcolm Smart.
"La pena de muerte es el castigo más cruel, inhumano y degradante, y en este caso ha sido impuesta después de un juicio extremadamente injusto", añadió Smart, quien recordó que se trata de la segunda vez que estos seis profesionales médicos son condenados a muerte por tribunales libios y advirtió de que "sólo mediante un juicio justo es posible que se conozca la verdad y se haga justicia a los niños y a sus padres que fueron infectados con el VIH".
El responsable de AI advirtió de que "en este juicio, al igual que en el anterior, los acusados han asegurado que les extrajeron las confesiones mediante torturas para usarlas como pruebas en su contra, aparte de que no se permitió a los abogados defensores hacer comparecer a expertos internacionales y las pruebas aportadas por expertos médicos libios fueron refutadas por expertos médicos internacionales".