MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ejército de Malí ha anunciado que dos de sus militares secuestrados por "grupos armados terroristas" lograron durante el fin de semana escapar del lugar en el que estaban retenidos, situado en "un campamento de refugiados" en Mauritania, tras lo que Nuakchot ha mostrado su "sorpresa y condena" a las afirmaciones vertidas por Bamako.
Así, el Estado Mayor del Ejército maliense ha señalado en un comunicado publicado en sus redes sociales que "dos militares tomados como rehenes por grupos armados terroristas lograron escapar en la noche del 13 al 14 de marzo de un campamento de refugiados en Mauritania antes de regresar a territorio nacional".
"Esta evasión fue posible gracias a las operaciones llevadas a cabo por las Fuerzas Armadas malienses en la frontera entre Malí y Mauritania y en el bosque de Wagadou", ha dicho, al tiempo que ha identificado a estos dos soldados como Mohamed Wangaraba y Mahamed el Maouloud Diallo, raptados el 9 de octubre de 2025 en el río Níger "cuando estaban de permiso".
Asimismo, ha manifestado que el prefecto de Dioila, Alidji Bagna, secuestrado el 14 de febrero en Kalifabougou, logró también escapar de sus captores el 13 de marzo, tras lo que llegó "sano y salvo" a Tenenkou, sin que por ahora haya dado más detalles sobre su rapto y huida.
En respuesta, el Ministerio de Exteriores mauritano ha mostrado su "sorpresa y condena" al comunicado del Ejército y ha rechazado "de plano" las acusaciones sobre que estas personas estuvieran retenidas en su territorio, algo que "no se fundamenta en la verdad y supone una grave difamación".
"La emisión de este tipo de afirmaciones sin presentar prueba alguna y sin consultas previas a través de los canales apropiados supone un comportamiento inapropiado que no puede ser tolerado", ha manifestado, antes de recalcar que el campamento de Mbera "acoge a decenas de miles de malienses y personas de otras nacionalidades desde hacer cerca de 30 años".
"Este campamento ha estado bajo supervisión constante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y muchas organizaciones humanitarias internacionales y organizaciones no gubernamentales independientes", ha sostenido, tal y como ha recogido la agencia mauritana de noticias, AMI.
En este sentido, ha ahondado en que "todos los trabajadores humanitarios tienen acceso permanente a este lugar, donde supervisan a diario la seguridad y las condiciones de vida de un creciente número de desplazados", al tiempo que ha esgrimido que altos cargos malienes han visitado el lugar "bajo condiciones transparentes y en presencia de los medios".
"La sugerencia de que los grupos terroristas pueden detener a personas allí es una acusación grave, refutada de plano a la vista de las relaciones fraternales entre Mauritania y Malí", ha dicho la cartera, que ha defendido su "sentido de responsabilidad" y "priorización de la lógica de la calma" ante "la gravedad y complejidad" de la situación de seguridad en el Sahel.
En esta línea, ha apuntado que siempre ha apostado por "el diálogo directo y la comunicación diplomática con las autoridades del hermano Malí para evitar cualquier escalada y preservar la cohesión de ambos pueblos", por lo que ha reiterado su "frustración" y "sorpresa" por las recientes acusaciones vertidas por la junta militar maliense.
"El Gobierno mauritano insta a sus homólogos malienses a asumir sus responsabilidades, a ser más precisos en sus declaraciones oficiales y a priorizar los canales acordados, de conformidad con las normas establecidas en política exterior", ha argüido, al tiempo que ha insistido en que así se podrán resolver "los desafíos comunes" sin un aumento de las tensiones bilaterales.
Por último, ha destacado que "Mauritania mantiene su compromiso con las buenas relaciones de vecindad y la cooperación multidimensional con el hermano Malí", si bien ha advertido de que "se reserva el derecho de activar todas las medidas necesarias para salvaguardar su imagen y soberanía, así como para presentar la verdad de los hechos".