La Marina venezolana intercepta un buque de Exxon en aguas en disputa entre Venezuela y Guyana

Nicolás Maduro
REUTERS / HANDOUT . - Archivo
Actualizado 23/12/2018 22:38:11 CET

GEORGETOWN, 23 (Reuters/EP)

El Gobierno de Guyana ha denunciado que la Marina venezolana ha "interceptado" un buque de prospecciones petrolera de la empresa Exxon Mobil en aguas guyanesas. El incidente ha ocurrido en las inmediaciones de la región de Esequibo, cuya soberanía se disputan ambos países, y Caracas asegura que fue incluso más al oeste, en aguas de soberanía venezolana no disputada.

El 'Ramform Tethys', propiedad de la empresa noruega Petroleum Geo-Services (PGS), estaba realizando un estudio sísmico para Exxon cuando un buque militar venezolano se aproximó, por lo que la tripulación del barco optó por alejarse rumbo este, ha explicado un portavoz de PGS, Bard Stenberg.

"Guyana rechaza esta acción ilegal, agresiva y hostil", ha señalado el Ministerio de Asuntos Exteriores de Guyana en un comunicado publicado a última hora del sábado. Esta acción "demuestra la amenaza real que supone para el desarrollo económico de Guyana su vecino occidental" y "viola la soberanía y la integridad territorial de nuestro país".

Por ello informa de que denunciará lo ocurrido ante la ONU y presentará una protesta formal a Caracas. Además informará a los países de origen de los 70 tripulantes del 'Ramform Tethys' de esta "amenaza a su seguridad".

Una portavoz de Exxon ha explicado que las exploraciones sísmicas en la parte occidental del bloque Stabroek "han sido suspendidas hasta que se puedan reanudar con seguridad" y ha confirmado que el buque se encontraba en la zona económica exclusiva de Guyana cuando ocurrió el incidente.

Por su parte, Venezuela ha respondido denunciando "una flagrante violación de nuestra soberanía por parte de buques de exploración petrolera contratados por Guyana", en palabras del ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, que subraya que la Marina venezolana "aplicó los protocolos correspondientes con estricto rigor y apego a los acuerdos y tratados internacionales".

El comunicado del Ministerio de Exteriores venezolano concreta que el Patrullero Oceánico 'Kariña' realizaba sus labores habituales cuando detectó la presencia de dos buques de exploración sísmica, el 'Ramfor' y el 'Delta Monarch'.

Caracas proporciona las coordenadas y las sitúa "en la proyección marítima del Delta del Orinoco de indubitable soberanía de Venezuela", ya que están más allá de la zona en disputa. Guyana "más allá de la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba, ha traspasado con esta inédita incursión todos los límites, al pretender disponer de espacios marítimos de la proyección del Delta Amacuro, de indudable soberanía venezolana", subraya Venezuela.

Sin embargo, Estados Unidos ha respaldado la versión de Guyana y denuncia que "la Marina venezolana podría haber interferido con buques que trabajaban para Exxon Mobil".

"Subrayamos que Guyana tiene el derecho soberano a explorar y explotar los recursos en sus aguas territoriales y su Zona Económica Exclusiva", ha indicado el portavoz del Departamento de Estado, Robert Palladino. "Pedimos a Venezuela respeto al Derecho Internacional y la soberanía de sus vecinos", ha apostillado Palladino.

DISPUTA TERRITORIAL

Venezuela y Guyana se disputan la soberanía de Esequibo, un territorio de 159.542 kilómetros que posee importantes recursos naturales --petroleros, gasísticos, mineros, hidráulicos y forestales-- y un gran potencial turístico.

El Esequibo está administrado por Guyana conforme a un laudo arbitral de 1899 que Venezuela considera nulo porque las negociaciones secretas, que se conocieron años después, revelan vicios del consentimiento. Además, Caracas esgrime que en el Acuerdo de Ginebra de 1966 Reino Unido, antigua potencia colonial de Guyana, reconoce que es un territorio en disputa.

El Acuerdo de Ginebra fija una 'hoja de ruta' para resolver dicha controversia y concede al secretario general de la ONU la potestad de elegir un medio de solución pacífica y cambiarlo por otro si lo considera necesario.

El secretario general de la ONU Ban Ki Moon reactivó en 2017 los buenos oficios, que quedaron suspendidos en 1990, y dio un plazo de un año a las partes para pactar. Una vez agotado el tiempo, su sucesor, Antonio Guterres, decidió en enero enviar el caso a la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

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