MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -
Varios migrantes kurdos e iraquíes llegados a Irak de un vuelo con 400 compañeros a bordo procedente de Bielorrusia han denunciado a las autoridades de Minsk por ser objeto de una repatriación forzada y violenta tras la crisis fronteriza de las últimas semanas en el este de Europa.
Hasta ahora, más de 3.000 migrantes de todo Irak han regresado de Bielorrusia desde el mes pasado. La mayoría de ellos tienen entre 18 y 30 años, según las estimaciones de la agencia kurda Rudaw.
Entre ellos se encuentra Aryan Jalil, quien ha acusado a la Policía bielorrusa de "llenar de migrantes un autobús a patadas. "Luego nos enviaron en tres taxis al aeropuerto y nos encerraron. Nos hicieron subir al avión esta noche y luego nos devolvieron", acusó.
El Gobierno polaco y la Unión Europea siguen acusando al presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, de trasladar de forma deliberada a cientos de personas desde zonas en conflicto a la frontera para ejercer presión sobre el bloque comunitario. Lukashenko lo niega.
El Gobierno de Polonia estima que Bielorrusia todavía alberga unos 7.000 migrantes que buscan entrar en la Unión Europea (UE), si bien han reconocido que el número de intentos de cruzar la frontera han disminuido en los últimos días.