ROMA, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro saliente, Mario Monti, ha señalado este miércoles que preferiría la celebración de nuevas elecciones en Italia a que el país tuviera un gobierno antieuropeo como consecuencia del resultado inconcluyente de los comicios del 24 y 25 de febrero, en los que se impuso el centro-izquierda pero sin una mayoría clara.
"Toda elección obviamente comporta una interrupción de los procesos de decisión, pero si la alternativa puede ser un gobierno, una mayoría, en la cual nosotros obviamente no participaremos, orientada a interrumpir el trayecto europeo de Italia, a interrumpir las reformas estructurales que Italia ha emprendido para ser más competitiva, entonces es mejor nuevas elecciones", ha aseverado Monti.
Pese al incierto panorama, con el centro-izquierda incapaz de gobernar en solitario y el rechazo del Movimiento Cinco Estrellas a respaldar a cualquier gobierno, Monti se ha mostrado "convencido de que Italia no es ingobernable".
Según el primer ministro, en comparación a noviembre de 2011, cuando él asumió el poder al frente de un Gobierno de tecnócratas tras la dimisión de Silvio Berlusconi, "las dificultades de encontrar un acuerdo entre las fuerzas políticas son menores". Por ello, en su primera reunión con los parlamentarios de Opción Cívica, su propuesta electoral, ha confiado en que "se encuentre una solución para un nuevo gobierno".
No obstante, en su opinión, "ninguna oferta política, ni siquiera la que se vio afirmada de forma más vistosa, el Movimiento Cinco Estrellas, parece lejanamente capaz de afrontar la necesidad de un anclaje claro de Italia en la UE, crítico y constructivo, y la necesidad de seguir el camino de las reformas estructurales en el interior".