Actualizado 23/06/2020 22:04 CET

Muere un 'casco azul' de la MONUSCO en un ataque reclamado por Estado Islámico en el este de RDC

Un 'casco azul' de la MONUSCO junto a unas mujeres en Beni, en el este de RDC
Un 'casco azul' de la MONUSCO junto a unas mujeres en Beni, en el este de RDC - MONUSCO/SYLVAIN LIECHTI - Archivo

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

Al menos un 'casco azul' de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en República Democrática del Congo (MONUSCO) murió el lunes en un ataque reclamado por el grupo yihadista Estado Islámico cerca de la ciudad de Beni, en la provincia de Kivu Norte (este).

La jefa de la MONUSCO, Leila Zerrougui, ha condenado el ataque en Makisabo y ha detallado que un 'casco azul' indonesio ha muerto y otro ha resultado herido, al tiempo que ha trasladado sus "sinceras condolencias" a los familiares del fallecido.

Así, ha manifestado que "la víctima participaba en la construcción de un puente en la zona de Hululu", antes de subrayar "el sacrificio de los 'cascos azules' que arriesgan su vida de forma habitual lejos de sus casas para proteger a los civiles y restaurar la estabilidad en RDC".

"Los pensamientos de la MONUSCO están también con los soldados del Ejército de RDC que participan en operaciones de envergadura, sus familias y a todas las víctimas congoleñas de los grupos armados que siguen operando en el este del país", ha remachado.

A las condenas se ha sumado el secretario general de la ONU, António Guterres, quien ha expresado sus "profundas condolencias" a la familia del 'casco azul' muerto y al Gobierno de Indonesia, antes de resaltar que los ataques contra las fuerzas de pacificación "podrían constituir un crimen de guerra".

En este sentido, ha pedido a las autoridades congoleñas que investiguen el incidente y lleven "rápidamente" a los responsables ante la justicia, tal y como ha señalado el portavoz de la Secretaría General de la ONU, Stéphane Dujarric.

Guterres ha reafirmado además el apoyo de Naciones Unidas al Gobierno y la población de RDC "en sus esfuerzos para lograr la paz y la estabilidad en el este del país".

Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU ha condenado "en los términos más firmes" tanto el ataque como "las provocaciones contra la MONUSCO y ha incidido que "los ataques deliberados contra tropas de pacificación podrían constituir un crimen de guerra".

Los medios congoleños han achacado el ataque a la milicia Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), si bien Estado Islámico en África Central (ISCA) ha sido el que ha reclamado la autoría del mismo.

Según las informaciones recogidas por SITE Intelligence Group, especializado en el seguimiento a organizaciones terroristas, ISCA ha elevado a cinco el número de 'cascos azules' muertos y ha indicado que también ha atacado posiciones del Ejército.

La milicia de las ADF actúa en RDC desde la década de los noventa y, a pesar de las reiteradas ofensivas lanzadas contra ella, sigue generando violencia en la zona. Está considerado uno de los grupos armados más peligrosos de las varias decenas que operan en el país africano.

Durante 2019 surgieron informaciones en torno a posibles contactos entre las ADF y Estado Islámico, especialmente después de que este grupo reclamara en abril de ese año la autoría del que sería su primer ataque en el país africano, así como la formación de una nueva rama en el continente, llamada ISCA.

NUEVO ATAQUE DE CODECO EN ITURI

Por otra parte, fuentes locales han confirmado este martes la muerte de cuatro civiles en un ataque ejecutado el domingo por supuestos integrantes de la milicia Cooperativa para el Desarrollo de Congo (CODECO) en el territorio de Djugu, situado en la provincia de Ituri (noreste).

La presidenta de la sociedad civil de Bahema Norte, Charité Banza, ha señalado que los milicianos ejecutaron varias emboscadas en la zona contra personas que se dirigían a la aldea de Olo o que intentaban salir de ella, tal y como ha recogido la emisora congoleña Radio Okapi.

CODECO está integrada predominantemente por miembros de la comunidad lendu. Desde junio de 2019 se ha registrado un repunte de los enfrentamientos intercomunitarios entre los lendu y los hema en Djugu y otras zonas de Ituri.

Estos incidentes han traído a la memoria el conflicto entre los hema y los lendu entre 1999 y 2007 por derechos de pastoreo y representación política, que se saldó con cerca de 50.000 muertos.

Varios grupos armados controlan partes del este de RDC pese a que la guerra de 1998-2003 concluyera formalmente. El conflicto causó millones de muertos, la mayoría víctimas del hambre y las enfermedades. La violencia ha complicado además la lucha contra el brote de ébola declarado en esta zona del país en 2018.