KABUL/FARAH 25 May. (Reuters/EP) -
Al menos ocho guardias de seguridad afganos murieron y otros dos fueron secuestrados el martes como consecuencia de una emboscada de las milicias talibán en el distrito de Bakwa, en la provincia de Farah (oeste), según informó el jefe provincial de Policía, Sayed Mohamad Sharindel.
Asimismo, dos miembros de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), liderada por la OTAN, han muerto a causa de la explosión de dos bombas artesanales. Uno de los ataques se produjo el martes en el sur de Afganistán y el otro en el norte, según informó la coalición sin dar más detalles.
Por otro lado, cientos de combatientes talibán han atacado y se han hecho con el control de parte de un distrito remoto y montañoso en el noreste de Afganistán este miércoles, según han informado las autoridades provinciales, que han precisado que todavía continúan los enfrentamientos con los soldados afganos.
Jamuladdin Badr, gobernador de la provincia de Nuristán, próxima a la frontera con Afganistán, ha señalado a Reuters que el distrito central de Duab ha "caído en manos de los insurgentes".
Muchas zonas del noreste de Afganistán están vigiladas sólo por la Policía afgana, sin soldados afganos ni extranjeros, y los insurgentes en ocasiones se hacen con puestos de control que posteriormente recuperan las autoridades afganas gracias al envío de refuerzos.
Según Badr, muchos de los combatientes no son afganos y cruzaron desde Pakistán. Responsables de la seguridad provincial también han indicado que los insurgentes han tomado algunas partes del distrito, donde han izado la bandera blanca y negra de los talibán.
El portavoz talibán, Zabihulá Mujahid, ha señalado en un comunicado enviado a la prensa que "el distrito ha sido tomado completamente" y ha precisado que los talibán han abatido y herido a varios miembros de la Policía, si bien las autoridades afganas no han confirmado ni desmentido este extremo.
Los talibán habían anunciado este mes el inicio de su ofensiva de primavera y han lanzado una serie de ataques contra edificios gubernamentales. Unos 200 combatientes atacaron un puesto de Policía en Nuristán este mes y dos talibán murieron en el ataque.