RIAD 21 Ene. (Reuters/EP) -
El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, ha criticado la intervención de Francia y de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) en Malí por entender que conllevará el agravamiento de la crisis en la región del Sahel y un enfrentamiento entre el norte de África y el África subsahariana.
Mursi ha asegurado que la solución de la crisis de Malí será el desarrollo del país. "Me gustaría confirmar que no estoy de acuerdo con la intervención militar en Malí porque provocará el agravamiento del conflicto en la región", ha explicado en una cumbre sobre desarrollo en Arabia Saudí.
"La intervención debe ser pacífica y los fondos deben gastarse en desarrollo", ha propuesto el presidente egipcio. "Lo que no queremos es que (...) se separe el norte árabe y el corazón de África", ha asegurado Mursi.
Las declaraciones del mandatario islamista muestras las reticencias de los Hermanos Musulmanes a las intervenciones occidentales en la región. Por otro lado, Mursi ha condenado el secuestro de una planta gasística en Argelia el pasado miércoles, que acabó con una intervención armada del Ejército argelino, en la que han muerto al menos 37 extranjeros.
"Se trata de una cuestión sensible", ha señalado. "Estamos en contra de las agresiones o intervenciones militares en Malí y apoyaremos a Argelia (...) y condenaremos cualquier situación que ponga en riesgo la seguridad de cualquier país árabe", ha asegurado.
El Ejército argelino lideró la represión contra los islamistas tras su triunfo en las elecciones de 1992, que no fueron reconocidas por el entonces gobierno. Al menos 200.000 personas murieron en los años posteriores en una guerra civil entre las fuerzas de seguridad y las guerrillas islamistas.