BAGHDAD, 3 Oct. (Reuters/EP) -
Naciones Unidas ha advertido este martes de que cerca de 78.000 personas, en su mayoría civiles, podrían estar atrapadas en la localidad de Hawija, situada en el norte de Irak y uno de los últimos bastiones del Estado Islámico, como consecuencia de la ofensiva para liberar la zona.
El Gobierno de Irak puso en marcha una ofensiva el pasado 21 de septiembre para recuperar el control de Hawija, que cayó en manos de los milicianos durante el ataque relámpago que lanzó el Estado Islámico en 2014 y con el que se hizo con gran parte del norte del país. A día de hoy, las fuerzas iraquíes, con la ayuda aérea Estados Unidos, se han hecho con el control de la mayor parte del norte iraquí y Hawija se ha convertido en la última localidad donde continúan los yihadistas.
El portavoz humanitario de Naciones Unidas, Jens Laerke, ha dicho este martes que el número de personas que han huido de los combates en el norte de Irak ha aumentado en 7.000 personas durante la primera semana de la operación militar a más de 12.000 a día de hoy. No obstante, todavía quedan más de 78.000 civiles atrapados dentro de la ciudad.
"Continuamos muy preocupados por las vidas y el bienestar de los civiles más vulnerables y recordar a aquellos que luchan que los civiles deben estar protegidos en todo momento y deben poder dejar Hawija con garantías sobre su seguridad", ha dicho Laerke.
Las fuerzas de seguridad iraquíes aseguran que los milicianos islamistas impiden que los habitantes de Hawija puedan salir de la localidad, mientras que muchos otros temen escapar hacia donde se encuentra el Ejército iraquí debido a la enorme cantidad de minas que han instalado los milicianos alrededor de la ciudad.