Archivo - La Premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi en una imagen de archivo - -/Narges Foundation Archive/dpa - Archivo
MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -
La activista y Premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi ha sido ingresada este domingo en un hospital de Teherán, capital de Irán, para recibir tratamiento médico debido a sus "múltiples enfermedades", tras pasar diez días hospitalizada en la ciudad de Zanjan, en el noroeste del país, mientras sus familiares y médicos pedían su traslado "urgente" a la urbe teheraní.
La derivación al Hospital de Pars, en Teherán, se ha producido después de que le haya sido concedida una "suspensión" de su condena a cambio de una "elevada fianza", según ha explicado la Fundación Narges Mohammadi en un comunicado en el cual la organización ha precisado que su traslado en ambulancia "ha concluido" y, ahora, se encuentra en el referido centro hospitalario donde recibirá tratamiento "por parte de su propio equipo médico".
"Hoy, Narges Mohammadi ha sido dada de alta del Hospital de Zanjan, tras una orden que suspende su condena para recibir tratamiento médico. Ha sido trasladada en ambulancia al Hospital Pars de Teherán, donde ha sido ingresada. Esta orden se ha dictado de acuerdo con la evaluación de la Organización de Medicina Legal, según la cual necesita atención especializada fuera de la cárcel bajo la supervisión de su propio equipo médico debido a múltiples enfermedades", según ha informado el abogado de la activista, Mostafa Nili.
No obstante, reza el texto de la Fundación, esta suspensión de la pena "no es suficiente" en la medida en que Mohammadi "necesita cuidados especializados y permanentes", por lo que ha urgido a lograr que la Premio Nobel de la Paz "nunca vuelva a la cárcel para cumplir los 18 años que le quedan de condena".
"Ahora es el momento de exigir su libertad incondicional y la retirada de todos los cargos", ha defendido la organización reivindicando, a renglón seguido, que "ningún activista de los Derechos Humanos y de las mujeres debería ser encarcelado jamás por su labor pacífica".
En esa línea, sus allegados han querido agradecer a la comunidad internacional su "inquebrantable solidaridad", en alusión a las múltiples peticiones de liberación inmediata por parte de figuras como el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, quien el pasado jueves, 7 de mayo, convocó al embajador de Irán en España, Reza Zabid, para exigirle el respeto de los Derechos Humanos en la República Islámica y la puesta en libertad de Mohammadi.
También el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, instó a la cúpula dirigente iraní a garantizar "como mínimo" la atención médica urgente que requiere la activista que fue hospitalizada por un problema cardíaco durante su huelga de hambre contra las condiciones de su detención.
Cabe recordar que fue en febrero de este año cuando Mohammadi inició dicha protesta, tras haber sido arrestada el pasado 12 de diciembre en un acto en memoria del abogado Josrou Alikordi, quien falleció semanas antes en "extrañas circunstancias".
La activista había sido puesta en libertad provisional en diciembre de 2024 a raíz de una solicitud por motivos médicos aprobada por la Fiscalía de Teherán. Meses antes, en octubre, fue hospitalizada después de que su familia denunciara que las autoridades llevaban más de dos meses impidiendo que recibiera tratamiento pese al deterioro de su estado de salud.
La activista fue condenada en principio a seis años adicionales de prisión por conspiración y a un año y medio por actividades de propaganda, si bien su abogado informó en febrero de que había recibido una condena adicional de dos años de prohibición de salir del país y dos años de destierro a la ciudad de Jusf, en el centro oeste de Irán.