El negociador de la UE avala el acuerdo pero avisa de que queda un camino "difícil" para un Brexit ordenado

Michel Barnier
REUTERS / YVES HERMAN - Archivo
Actualizado 14/11/2018 23:43:03 CET

Insta al Parlamento británico a asumir su "responsabilidad" y aceptar el pacto

BRUSELAS, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

El negociador jefe de la Unión Europea para el Brexit, Michel Barnier, ha informado este miércoles de que se han cumplido los "avances decisivos" necesarios para concluir con Reino Unido el acuerdo de divorcio, si bien ha advertido de que queda un camino "difícil" por recorrer antes de garantizar que la salida británica no será traumática.

"Queda mucho por hacer. Sé que el camino será aún largo y puede que difícil para garantizar una salida ordenada y construir más adelante una asociación ambiciosa y duradera con Reino Unido", ha declarado Barnier en una rueda de prensa en Bruselas, pasadas las 21:00 horas, tras conocerse que Londres avalaba el principio de acuerdo negociado a nivel técnico.

Barnier trasladará a primera hora del jueves su valoración positiva al presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, quien convocará a continuación una cumbre extraordinaria --previsiblemente para el 25 de noviembre-- en la que los líderes europeos están llamados a dar su respaldo al acuerdo.

Entre las claves del acuerdo, Barnier ha destacado que han logrado una "solución para evitar una frontera dura" en el Úlster, que ha sido el principal escollo para cerrar las negociaciones.

El problema se ha resuelto con el diseño de un plan de emergencia ('bacsktop' en la jerga comunitaria) que prevé la "creación de un territorio aduanero único" si no hay una alternativa mejor cuando acabe el periodo transitorio, pero que las partes insisten en que el objetivo es no tener que activarlo.

Esta red de seguridad asegurará una unión aduanera tanto en Irlanda del Norte como en el resto de Reino Unido, que permitirá a sus productos la entrada libre de aranceles o cuotas al mercado interior. En el caso de Irlanda del Norte, también tendrá acceso al Mercado Único.

Para garantizar igualdad de condiciones también se contemplan disposiciones en materia de ayudas de Estado, competencia, fiscalidad y estándares medioambientales.

El negociador europeo ha comparecido una hora después de que la primera ministra británica, Theresa May, anunciara que contaba con el respaldo de su Gobierno para aceptar los términos del acuerdo, y ha apelado a la "responsabilidad" del Parlamento británico para que no tumbe lo pactado.

"Los dos equipos negociadores han asumido su responsabilidad, el Gobierno británico también ha asumido su responsabilidad", ha declarado, antes de pedir a "todos" que asuman la propia, al ser preguntado si teme que el Parlamento británico rechace el acuerdo.

Con estas palabras, Barnier también ha eludido responder a la pregunta directa de si el bloque comunitario estaría dispuesto a reabrir las negociaciones en caso de que el pacto actual no supere el voto parlamentario.

El político francés ha defendido que aunque Reino Unido pase a ser un país tercero el 29 de marzo del año próximo, seguirá siendo en cualquier caso "no solo un vecino, sino un amigo, un socio, un aliado" y ha dejado claro que el objetivo es negociar un marco de relación futura en esta línea.

TRANSICIÓN Y RELACIÓN FUTURA

Las 585 páginas del Acuerdo de Retirada --que incluye 185 artículos y tres protocolos, entre ellos uno sobre Gibraltar-- llevará de la mano una declaración política consensuada también entre las partes, que sentará las bases para crear una "zona de libre comercio basada en una cooperación profunda reglamentaria y aduanera y en una relación en igualdad de condiciones".

"Creo que es posible, factible construir el futuro de esta relación en el plazo de la transición", ha considerado Barnier, en alusión al periodo de transición que ha quedado fijado en 21 meses a contar a partir del 29 de marzo de 2019.

La transición supone que se mantendrá la situación actual hasta el 31 de diciembre de 2020 en lo que al Mercado Único, la Unión Aduanera y los derechos y obligaciones europeos se refiere, con el objetivo de dar tiempo a ciudadanos, administraciones y empresas a adaptarse a las consecuencias del divorcio.

Entre tanto, las partes deberán negociar el marco de la relación futura y ante el riesgo de que el plazo previsto no sea suficiente las partes contemplan la posibilidad de una prórroga, dejando claro, ha dicho el negociador europeo, que se podrá ampliar el periodo transitorio "una sola vez" y durante "un tiempo limitado". La decisión de prorrogar o no esta fase de la desconexión deberán tomarla las partes "antes de julio de 2020".

Entre los asuntos que quedan abiertos y que las partes deberán resolver durante la transición figura el acceso de la flota comunitaria a las aguas británicas de Gran Sol y las islas Malvinas y sus posibilidades de pesca.

Barnier ha aprovechado su intervención para destacar la "sólida unidad" de los 27 en el proceso de negociación y subrayar los principales logros del acuerdo, incluido asegurar que los europeos que se instalen en Reino Unido antes de que concluya el periodo transitorio conservarán los derechos tras la desconexión.

Londres, además, se compromete a pagar sus compromisos y obligaciones presupuestarias asumidas con la Unión Europea y a que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea siga "teniendo su papel" a la hora de resolver disputas que afectan al derecho comunitario.

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