Netanyahu declina la invitación a reunirse con representantes demócratas durante su visita a EEUU

Publicado 25/02/2015 5:10:14CET
POOL NEW / REUTERS

WASHINGTON, 25 Feb. (Reuters/EP) -

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha declinado este martes la invitación formulada por dos senadores demócratas estadounidenses mantener para un encuentro a puerta cerrada con representantes del partido durante su visita a Washington, que se iniciará el 3 de marzo.

"A pesar de que aprecio mucho su amable invitación para reunirme con los senadores demócratas, creo que hacerlo en estos momentos podría llevar a un malentendido como un partidismo durante mi visita", ha dicho en una carta enviada a los senadores Richard Durbin y Dianne Feinstein.

Pese a ello, ha expresado que "entiende perfectamente la importancia del apoyo bipartidista para garantizar que la alianza (entre Estados Unidos e Israel) sigue siendo fuerte en el futuro".

Así, ha dado las gracias por disponer de la oportunidad de hablar ante el Congreso durante su visita. "Puedo garantizar que mi única intención al aceptar es dar voz a la grave preocupación en Israel ante el potencial acuerdo nuclear con Irán, que podría amenazar a la supervivencia de mi país", ha remachado.

La invitación de Durbin y Feinstein fue enviada pocos días después de que el Gobierno de Estados Unidos acusara a Israel de distorsionar su posición en las negociaciones nucleares con Irán a través de filtraciones selectivas.

"No hay duda de que algunas de las cosas que los israelíes han dicho a la hora de caracterizar nuestra posición negociadora no han sido exactas. No hay duda alguna sobre esto", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki, indicó que "no todo lo que se escucha por parte del Gobierno israelí refleja exactamente los detalles de las conversaciones". En este sentido, reconoció que el Departamento no ha comunicado algunos de los detalles de las conversaciones a Tel Aviv ante la preocupación de que sean publicados.

La visita de Netanyahu al país norteamericano está rodeada de polémica después de que los congresistas del Partido Demócrata hayan negado haberle invitado a comparecer ante el Congreso, acusando a los republicanos de romper el protocolo. Además, ni el presidente, Barack Obama, ni el secretario de Estado, John Kerry, se reunirán con el primer ministro israelí durante su visita.

Netanyahu y Obama mantienen posiciones diferentes sobre la posición que debe mantener la comunidad internacional sobre Irán. Así, mientras que el dirigente israelí comparte con el Partido Republicano la defensa de nuevas sanciones, el mandatario norteamericano ya ha avisado de que vetará cualquier iniciativa en este sentido.

INFORME DEL MOSSAD

La agencia de Inteligencia exterior de Israel, Mossad, reconoció en 2012 que Irán no estaba llevando a cabo la "actividad necesaria para producir armamento", a pesar de que por esas misma fechas el primer ministro israelí advirtió en Naciones Unidas de que estaba cerca de la "fase final".

En septiembre de 2012, Netanyahu proclamó desde el atril de la Asamblea General de la ONU que si Irán continuaba a sus ritmos actuales de enriquecimiento de uranio, podría llegar a la "última fase" antes del verano de 2013. "A partir de ahí, sólo pasarían meses, posiblemente semanas antes de que consiguiese suficiente uranio enriquecido para la primera bomba", advirtió.

El primer ministro de Israel mostró el dibujo de una bomba en la que marcó en rojo la línea del 90 por ciento, el nivel de enriquecimiento que haría falta para el desarrollo de armamento atómico.

Sin embargo, un documento elaborado por el Mossad antes del discurso de Netanyahu y enviado en octubre a la Inteligencia de Sudáfrica desmiente la versión oficial del Gobierno. Según este texto, de carácter secreto pero filtrado a Al Yazira y 'The Guardian', Irán no estaba desarrollando "la actividad necesaria para producir armamento".

El Mossad admite que Irán "no parece estar preparado" para enriquecer uranio a un nivel del 90 por ciento y calcula que tendría "unos 100 kilos de material enriquecido al 20 por ciento". No obstante, también advierte de que el régimen de los ayatolás estaría avanzando en "áreas que parecen legítimas" para "reducir el tiempo necesario para producir armas una vez que se dé la orden".

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