MANAGUA, 12 Nov. (EP/AP) -
El presidente nicaragüense recientemente electo, Daniel Ortega, insistió este domingo ante más de mil dirigentes campesinos sandinistas de todo el país que su gobierno no tolerará "la toma de tierras", y reiteró que un 50 por ciento de sus funcionarios serán mujeres.
"No vamos a promover o aceptar tomas de tierras. No se pueden ocupar propiedades ni pequeñas, ni medianas, ni grandes. Tenemos que respetar la propiedad", señaló el dirigente.
Ortega, agregó que el Estado se encargará de comprar tierras y entregarlas de manera ordenada a los que las necesiten y puedan pagarlas "poco a poco, aunque sea con un saco de maíz".
"La toma de tierras es una provocación. No se dejen provocar", advirtió a los dirigentes sandinistas en el transcurso de la reunión que sostuvo la noche del sábado en el Centro de Convenciones del hotel Crowne Plaza.
Ortega llamó a "combatir el tráfico de tierras en el campo y las ciudades", de gente que toma tierras y las vende inmediatamente para apoderarse de más, lo cual ha sido muy usual en el país desde que abandonó el poder en 1990.
Ortega ofreció un gobierno "del pueblo, en que la responsabilidad es de todos", y dijo que sus ministros "serán nombrados por el pueblo" y no por él.