Actualizado 28/11/2017 13:47:49 +00:00 CET

La OCDE lamenta la desigualdad laboral en Oriente Próximo y el norte de África pese a los avances

Miembros del equipo de mujeres policías de Jordania
MUHAMMAD HAMED / REUTERS

Las mujeres tienen un 23 por ciento menos de posibilidades de conseguir un empleo, según un estudio

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las tasas de participación laboral y empresarial femenina en los países de Oriente Próximo y el norte de África mantienen algunos de los niveles más bajos del mundo pese a los avances logrados gracias al impacto en materia de género de los nuevos marcos legales implantados en la región, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El informe sobre "El empoderamiento económico de las mujeres en países MENA", publicado por la OCDE, analiza los cambios que se han producido en Argelia, Egipto, Jordania, Libia, Marruecos y Túnez tras la implementación de la nueva legislación, que ha supuesto un ligero aumento de la participación en la vida económica de las mujeres, que cuentan actualmente con mayor libertad y un mejor nivel educativo.

Carlos Conde, jefe de la División de Oriente Medio y África y secretario de relaciones globales de la OCDE, ha lamentado los "resultados decepcionantes" de la investigación ya que, pese a la transformación en el marco legal y jurídico, las mujeres siguen sufriendo una discriminación generalizada en su vida cotidiana, así como en el ámbito laboral.

"Las mujeres tienen un 23 por ciento menos de posibilidades de conseguir un empleo", ha dicho Conde, quien ha subrayado que "el cambio es posible". "El mensaje general, aunque duro, es que la mujer sufre discriminación legal, y a pesar de los esfuerzos, este hecho tiene un gran impacto en las economías", ha concluido.

Por su parte, Nicola Ehlerman, responsable del programa sobre competitividad MENA-OCDE, ha puesto en relieve los cambios constitucionales de Marruecos, Jordania y Libia en materia de igualdad y discriminación. "La legislación importa", ha dicho Ehlerman, quien ha recordado que "los cambios contemplados en las constituciones deben reflejarse ahora en la vida real".

Ehlerman ha explicado que la situación de desigualdad actual es el resultado de una confluencia de factores entre los que destacan la falta de mecanismos legales y las distintas barreras a las que se enfrentan las mujeres en el acceso a la justicia.

Uno de los factores más importantes es la desigualdad con respecto al derecho familiar. Actualmente las mujeres continúan asumiendo más obligaciones familiares y siguen teniendo deber de obediencia en su relación conyugal. Además, las diferencias con respecto a los derechos de la propiedad, divorcio y herencia suponen para la mujer una presión social y personal que les impide la integración plena en la vida económica.

Por otro lado, Nora Alim, una investigadora independiente, ha subrayado los "cambios prometedores" en países como Túnez, donde se han implementado políticas de igualdad en la ley de sucesiones y se está produciendo un debate con respecto a los matrimonios interreligiosos. En Egipto, ha explicado Alim, también se han producido mejoras en el derecho de sucesión, sancionando incluso a los hombres que se apropian de la herencia de sus hermanas.

Los representantes de la OCDE han recomendado afrontar estos retos a través de políticas dirigidas a ayudar a liberar el potencial que representan estas mujeres e impulsar el crecimiento, la competitividad y el desarrollo social inclusivo.

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