Las ONG alertan de que 15.000 niños sirios quedarán en la calle en Líbano por la demolición de sus viviendas

Publicado 04/06/2019 13:36:09CET
Niñas refugiadas sirias en Líbano
REUTERS/ALI HASHISHO - Archivo

MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

Unos 15.000 niños refugiados sirios podrían perder sus viviendas en la ciudad de Arsal, en el este de Líbano, en virtud de la demolición ordenada por las autoridades del país para los próximos días, según han alertado las ONG Save the Children, World Vision y la Fundación Tierra de hombres, que han llamado a que se pare la orden hasta que se encuentre una solución alternativa.

A mediados de abril, el Consejo Superior de Defensa de Líbano ordenó que sean demolidas todas las "estructuras semipermanentes" construidas por refugiados procedentes de Siria utilizando materiales que no sean madera y láminas de plástico en campamentos informales y dio hasta el 9 de junio para que dichas viviendas cumplan con los requisitos.

Las tres ONG estiman que las demoliciones planeadas afectarían a más de 5.000 familias sirias, lo que supone que 15.000 niños corren el riesgo de quedarse en la calle, con el consiguiente impacto en su bienestar mental y físico. Según denuncian, las alternativas para estas familias aún no están claras y no se han confirmado las ubicaciones temporales para la reubicación.

"Nuestros equipos se reúnen regularmente con niños y niñas que aún están perturbados por la pérdida de sus hogares en Siria", explica la directora de Save the Children en Líbano, Allison Zelkowitz, que defiende que "no deberían tener que ver cómo se destruyen sus hogares y revivir tales traumas".

PREOCUPACIÓN ANTE LA LLEGADA DEL VERANO

Por su parte, el director de World Vision en el país, Hans Bederski, reconoce que las ONG les preocupa "la forma en que estos niños, niñas y sus familias, especialmente las encabezados por mujeres, sobrevivirán a las duras condiciones climáticas si solo viven en refugios improvisados o bajo lonas impermeables" ahora que llega el verano. Estas mismas familias ya han sufrido en Arsal graves inundaciones y nevadas durante el pasado invierno, recuerdan.

Muchas de las familias sobre las que pesa el riesgo de demolición de sus viviendas improvisadas "son muy pobres y apenas llegan a fin de mes", destaca el representante en Líbano de la Fundación Tierra de Hombres, Piotr Sasin. "Si sus casas son demolidas, no tendrán medios para reconstruirlas o pagar el alquiler en otro lugar. Para un niño o una niña que apenas come, y que a menudo no va a la escuela, perder un hogar es extremadamente traumático", advierte.

Así las cosas, las tres ONG piden a las autoridades libanesa que se paralicen las demoliciones e instan al Gobierno del país a que analicen el riesgo para el bienestar de los niños y las familias que conllevaría no solo verse privados de sus viviendas sino también la interrupción de la educación, la pérdida de medios de vida y un mayor riesgo de contraer enfermedades.

Líbano acoge a casi un millón de refugiados sirios, la mayoría de los cuales viven en entornos urbanos y asentamientos informales, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Se estima que hasta el 68 por ciento de ellos vive bajo el umbral de la pobreza. Del total de refugiados, más de la mitad son niños, unos 3.000 de los cuales no pueden ir a clase.