Publicado 15/02/2016 21:15CET

La ONU denuncia un impacto "desproporcionado" para los niños en zonas de conflicto

Niños soldado en Sudán del Sur
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MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los conflictos armados, cada vez más complejos y numerosos, afectan de manera "desproporcionada" a los menores que se convierten en víctimas directas del terror, privándoles muchas veces de su derecho a la educación, ha denunciado la relatora de Naciones para Niños y Conflictos Armados, Leila Zerrougui.

"Los niños, que se ven afectados de manera desproporcionada, se convierten a menudo en víctimas directas de la violencia, que pretende provocar el máximo número de bajas civiles y aterrorizar a comunidades completas", ha lamentado la relatora en su informe anual al Consejo de Derechos Humanos.

En algunos países afectados por la guerra, como Afganistán, Irak, Nigeria o Siria, los grupos violentos "fijan como objetivo" el derecho a la educación de los menores y las escuelas se convierten en bases militares o en blanco de ataques.

En 2015, los conflictos bélicos afectaron a la educación de millones de niños, ha explicado Zerrougui, quien ha recordado a las partes enfrentadas su responsabilidad para garantizar un acceso seguro a las escuelas y solicitado una mayor financiación para la educación en situaciones de emergencia.

NIÑOS SOLDADO

Las milicias y los grupos paramilitares, aliados en muchos casos con las autoridades, continúan utilizando como fuerza de combate a los menores. No obstante, coincidiendo con el impulso de la campaña 'Niños, no soldados', el año pasado descendió el número de casos verificados de niños soldado, especialmente en Afganistán, República Democrática del Congo y Birmania.

Desafortunadamente, la escalada de las hostilidades en Sudán del Sur y Yemen revertió la mayoría de los avances conseguidos en esta materia. En total, 32 de los 49 grupos armados registrados por la Secretaría General para los Niños y Conflictos Armados continúan en activo en los países que cuentan con el seguimiento de 'Niños, no soldados'.

"A través de la campaña, los gobiernos están mejorando o reforzando sus marcos legales para criminalizar el reclutamiento de menores y están invirtiendo más recursos y energías para luchar contra la impunidad", ha afirmado Zerrougui, actualmente de misión en Afganistán. "Todo ello ha creado nuevas ventanas para abordar otras violaciones graves cometidas contra niños por las partes en conflicto", ha añadido.

La relatora ha recomendado a los estados afectados tratar a los niños asociados con grupos armados como víctimas y evitar, en la medida de lo posible, la privación de libertad. Zerrougui también ha instado a los países a ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño y a establecer adecuados programas de reintegración de niños soldado.