Archivo - Imagen de archivo de un grupo de migrantes en Libia. - Europa Press/Contacto/Hamza Turkia - Archivo
MADRID 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Misión de Apoyo de la ONU en Libia (UNSMIL) han denunciado este martes un "modelo de violencia" y de "violaciones y abusos sistemáticos" contra los migrantes, refugiados y solicitantes de asilo en Libia, donde hacen frente a "actos de tortura, violencia sexual y tráfico de personas".
En un informe conjunto, han hallado indicios de que los migrantes son "secuestrados" por parte de "redes criminales de tráfico de personas", que los separan de sus familias y a menudo "están vinculadas a las autoridades libias y otras redes en el extranjero". Muchos de ellos son además detenidos y transferidos a instalaciones donde son procesados "a punta de pistola", recoge el texto.
"Esto supone un acto de detención arbitraria, y los migrantes son sometidos a menudo a violaciones horribles y abusos rutinarios que incluyen la esclavitud, el maltrato, el trabajo forzado, la tortura y la trata, además de la extorsión y la confiscación de sus propiedades", resalta.
El informe muestra "un modelo de explotación de los migrantes, solicitantes de asilo y refugiados, en situaciones de alta vulnerabilidad, algo que se ha convertido en un negocio y una realidad brutal que ha sido normalizada".
Algunas de las víctimas han expresado su deseo a "estar muertos", según este mismo documento. "Desearía estarlo. Es un camino hacia el infierno", ha aseverado una mujer de procedencia eritrea que fue detenida retenida durante seis semanas en una vivienda de Tobruk, en el este de Libia. "Varios hombres me violaron. Había niñas de 14 años que eran violadas a diario", ha explicado.
Los migrantes han descrito en numerosas ocasiones sus intentos de cruzar el mar Mediterráneo. "Las interceptaciones por parte de actores libios son frecuentes y muchas veces incluyen amenazas, maniobras peligrosas, un uso excesivo de la fuerza y asumir grandes riesgos", señala el citado documento.
"No hay palabras para describir la pesadilla sin fin a la que son sometidos, solo para que los traficantes alimenten sus redes y se beneficien del sistema de explotación actual", ha aseverado el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk.
En este sentido, la jefa de la misión de Naciones Unidas en Libia, Hanna Tetteh, ha aclarado que este modelo "abusivo" aumenta la "vulnerabilidad" de las víctimas, que sufren "graves violaciones de los Derechos Humanos en instalaciones de este tipo".
El informe reclama a las autoridades libias que liberen "inmediatamente" a "todos los detenidos de forma arbitraria", así como que cesen "las prácticas peligrosas de interceptación" y que dejen de criminalizar "la entrada, estancia y salida irregular del país". Además, pide el fin de todas las formas de esclavitud moderna, trabajo forzoso y tráfico de personas, así como una rendición de cuentas por estos abusos.
En esta línea, Turk y Tetteh han hecho hincapié en la importancia de las operaciones de rescate en el mar y han pedido a la comunidad internacional, incluida la Unión Europea (UE), que imponga una moratoria a las interceptaciones y retornos a Libia hasta que se hayan garantizado unas salvaguardas adecuadas a nivel de Derechos Humanos en el país africano.
Ambos han incidido que se debe aplicar "de forma rigurosa" una "diligencia debida" a la hora de abordar "toda financiación, entrenamiento, equipamiento, tecnología y cooperación" que "implique a entidades libias implicadas de forma creíble en graves violaciones y abusos de los Derechos Humanos", por lo que esta ayuda debería estar condicionada al respeto de los estándares de los Derechos Humanos.