27 de febrero de 2020
 
Actualizado 26/04/2018 16:41:28 CET

La ONU encuentra cinco posibles fosas comunes en la provincia de Ituri, en el este de RDC

Desplazados por la violencia en Ituri (RDC)
REUTERS / GORAN TOMASEVIC

GOMA (REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO), 26 Abr. (Reuters/EP) -

Investigadores de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en República Democrática del Congo (RDC) han descubierto cinco posibles fosas comunes en la provincia de Ituri, en el este del país, donde un reciente estallido de violencia étnica ha dejado al menos 263 muertos, incluidas 91 mujeres, según ha informado la Misión de Naciones Unidas en el país (MONUSCO).

El informe de la misión ofrece el retrato más exhaustivo hasta la fecha del coste humano de meses de violencia entre los lendu, principalmente pastores, y los hema, básicamente agricultores, desde diciembre pasado que ha provocado una grave crisis de refugiados.

La violencia en el este del país, que hace frontera con Uganda, Ruanda y Burundi, ha aumentado desde que el presidente, Joseph Kabila, se negó a abandonar el cargo al final de su mandato en 2016, erosionando con ello la autoridad del Estado y alentando a los grupos armados.

Los ataques, liderados en gran medida por los lendu, han empujado a más de 60.000 personas a huir a través del lago Alberto hacia Uganda, y el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) espera que 200.000 refugiados lleguen a Uganda este año. Decenas de miles más han huido hacia otras ciudades dentro de RDC.

Los investigadores no han dado más detalles sobre las presuntas fosas comunes, pero han indicado que unas 120 aldeas y localidades fueron saqueadas y destruidas entre diciembre y mediados de marzo.

Refugiados hema a los que Reuters entrevistó el mes pasado en Uganda indicado que los grupos lendu suelen atacar las localidades hema poco antes del atardecer con armas, machetes, hachas y arcos y flechas.

Los motivos precisos de los ataques no están claros pero las tensiones entre ambas comunidades por desavenencias en cuando a los derechos de pastoreo de ganado, las cosechas, las minas de oro y la representación política han sido constantes.

La guerra abierta entre las dos comunidades entre 1999 y 2007 se estima que dejó unos 50.000 muertos en uno de los capítulos más sangrientos de una guerra civil en el este del país que dejó millones de muertos por el conflicto, el hambre y las enfermedades.