La ONU pide no dejar a los hijos de combatientes extranjeros de Estado Islámico en un limbo legal

Civiles evacuados de Baghuz, ciudad controlada por el Estado Islámico, en el est
REUTERS / RODI SAID
Publicado 20/02/2019 18:26:15CET

LONDRES, 20 Feb. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

Los hijos de los combatientes extranjeros de Estado Islámico deben tener el derecho a pertenecer a un país, han defendido este miércoles tanto abogados como la ONU, un día después de que Reino Unido haya retirado la nacionalidad a una ciudadana que viajó a Siria cuando tenía 15 años para unirse al grupo terrorista.

La suerte de Shamina Begum, que fue encontrada la semana en un campamento de desplazados en Siria, ha ilustrado el problema ético, legal y de seguridad al que se enfrentan los gobiernos a la hora de tratar con las familias de los milicianos que juraron destruir a Occidente.

Mientras Estado Islámico está a punto de perder su último reducto en el este de Siria, las capitales occidentales están tratando de ver qué hacer con los combatientes extranjeros y sus familias.

El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) ha defendido que todos los niños "tienen derecho a un nombre, una identidad y una nacionalidad" conforme con las normas internacionales y los gobiernos tienen la responsabilidad de adoptar salvaguardas que impidan que un niño sea apátrida.

"Pero cuando esto ocurre, esos niños necesitan ayuda legal y apoyo para garantizar que ningún niño ve denegado su derecho a la ciudadanía", ha sostenido UNICEF en un correo remitido a la Thomson Reuters Foundation.

No existe una estimación fiable del número de personas apátridas que hay en el mundo, pero la ONU considera que serían unos 12 millones y quiere acabar con la apatridia para 2024, ya que carecer de nacionalidad puede dejar a las personas sin acceso a derechos básicos como la educación y la salud.

El caso de Begum, que ahora tiene 19 años y dio a luz a su tercer hijo --los dos anteriores han fallecido por desnutrición y enfermedad-- el fin de semana, ha generado polémica en Reino Unido. La legislación británica permite privar a una persona de la ciudadanía si con ello no se le convierte en apátrida si nació como ciudadano británico.

En este caso, un portavoz del Ministerio del Interior ha dicho que la prioridad ha sido "la seguridad de Reino Unido y de las personas que viven aquí". Entretanto, la Policía de Bangladesh está investigando si la joven tendría la nacionalidad del país, ya que sus padres proceden de esta nación asiática, si bien Begum ha dicho que nunca ha estado allí ni tiene su pasaporte.

Amal de Chickera, codirector del Instituto sobre Apatridia e Inclusión, ha considerado que Reino Unido debería aceptar a Begum y su hijo y someterla a investigación, ya que tiene la obligación de hacerse cargo del hijo y de otros niños en casos similares. "Es muy preocupante ver que esto le ocurre a un bebé de tan solo unos días de vida", ha subrayado.

"Uno debe cuestionarse la efectividad de esta medida: ¿privar de la ciudadanía realmente refuerza o protege la seguridad nacional? ¿O puede potencialmente llevar a más radicalización?", se ha preguntado.

Devyani Prabhat, experto en temas de ciudadanía en la Universidad de Bristol, ha subrayado que los hijos de combatientes extranjeros se encuentran en un grave riesgo ya que están en zonas de conflicto sin ningún país al que regresar.

"Sus hijos, como el hijo de Shamina, seguirán teniendo el derecho a ser británicos pero perderán efectivamente cualquier medio de regresar a Reino Unido y quedarán atrapados en zonas de guerra", ha destacado Prabhat.

"Si no pueden acceder a sus derechos de ciudadanía por la cancelación de la ciudadanía de sus padres, su bienestar tiene que ser evaluado por separado del de los adultos", ha defendido.

Contador