Publicado 19/08/2020 12:38:17 +02:00CET

La oposición se une en Burkina Faso para garantizar la alternancia frente a Kaboré en las elecciones

El presidente de Burkina Faso, Roch Marc Christian Kaboré
El presidente de Burkina Faso, Roch Marc Christian Kaboré - LI XUEREN / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

La oposición en Burkina Faso ha pactado la creación de un frente común con el que pretende forzar la alternancia en el país tras las elecciones presidenciales y parlamentarias previstas para el próximo 22 de noviembre, en las que el actual mandatario, Roch Marc Christian Kaboré, buscará su reelección.

Nueve candidatos a las presidenciales, entre ellos el principal líder opositor Zephirin Diabré, así como 22 partidos políticos rubricaron este martes en Uagadugú un "acuerdo político" fruto del "consenso" y cuyo objetivo es lograr "la alternancia política para ofrecer una alternativa nueva a los burkineses".

"Los firmantes del acuerdo se comprometen a apoyar a aquel de ellos que pase a la segunda vuelta de las presidenciales", explicó durante la presentación del pacto el vicepresidente de la Unión para el Progreso y el Cambio, Adama Sosso. En este sentido, se comprometen a aunar "fuerzas, equipos y fondos en apoyo" de dicho candidato con vistas a evitar que Kaboré pueda resultar reelegido, precisó, según informa la emisora RFI.

Asimismo, los partidos opositores han pactado un programa de gobierno de mínimos que deberán aplicar en caso de llegar al poder y que se centra en "la lucha contra el terrorismo y la inseguridad, la reconciliación nacional y la cohesión social, la lucha contra la corrupción, la promoción de la mujer y la juventud, la restauración de la autoridad del Estado, la promoción del Estado de Derecho y la defensa de los Derechos Humanos" así como "el desarrollo económico y social" del país, precisó Sosso, según el medio burkinés Sidwaya.

Por su parte, Diabré ha destacado el "alcance histórico" del pacto y ha incidido en que "la firma de este acuerdo sienta las bases de una cooperación muy estrecha entre los distintos partidos políticos de la oposición en favor no solo de las elecciones de noviembre sino también en la perspectiva de gestionar Burkina Faso más allá del escrutinio".

Burkina Faso, al igual que la vecina Malí, ha registrado un fuerte aumento de ataques yihadistas en los últimos años, obra tanto de la filial de Al Qaeda como de la de Estado Islámico en la región. Los abusos de las fuerzas de seguridad contra la población han ayudado a estos grupos en sus tareas de reclutamiento.

Dicha actividad ha contribuido también a incrementar la violencia intercomunitaria y ha hecho que florecieran grupos de autodefensa, a los que el Gobierno burkinés ha sumado en los últimos meses a voluntarios para que ayuden en la lucha antiterrorista.

De acuerdo con el proyecto ACLED, que hace seguimiento de los actos de violencia en el mundo, desde enero se han registrado 469 hechos violentos en el país que se han saldado con 1.791 víctimas, de las que 823 --el 46 por ciento-- son civiles.

Como resultado de todo ello, el país ha superado esta semana el umbral del millón de desplazados por la violencia --en enero de 2019 había solo 87.000-- y actualmente cuenta con unos 5,2 millones de personas afectadas por el conflicto y 2,2 millones necesitadas de asistencia humanitaria, según la ONU.

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