BRUSELAS 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha avisado este miércoles al Gobierno de Prístina de que no puede desplegar a las fuerzas de seguridad kosovares en el norte del territorio, de mayoría serbia, sin el consentimiento de su misión, la KFOR, y ha confiado en que siga respetando los términos del acuerdo de Bruselas de 2013 tras la decisión del Parlamento kosovar de transformarlas en un auténtico Ejército.
"Tenemos el acuerdo de Bruselas de 2013 que dice claramente que las fuerzas de seguridad de Kosovo no pueden ir al norte sin el consentimiento del comandante de KFOR", ha subrayado el noruego a su llegada a la reunión de dos días de los ministros de Defensa de la OTAN en la que discutirán, el jueves, las operaciones aliadas, incluida la de Kosovo.
Stoltenberg ha dejado claro que los aliados esperan que este acuerdo siga siendo "válido" y "se aplique" en el futuro pese a la decisión del Parlamento kosovar de transformar las fuerzas de seguridad de Kosovo en un auténtico Ejército y es algo que ha trasladado personalmente al primer ministro kosovar, Ramush Haradinaj. "Esperamos que sea el caso", ha subrayado.
La OTAN defiende su misión en Kosovo porque "está basada en un mandato de la ONU" para contribuir a un entorno de seguridad y los aliados consideran que ha sido "muy importante" para garantizar la estabilidad del territorio y en la región, pero evalúa sus actividades de "consolidación de las capacidades" de las fuerzas kosovares y su "nivel de implicación" tras su decisión de transformarlas en un Ejército, un paso "inoportuno" para "muchos" aliados. "Por tanto necesitamos evaluar el nivel de nuestra implicación", ha remachado Stoltenberg.
España, que no ha reconocido a Kosovo, rechaza que la OTAN contribuya a entrenar al Ejército kosovar, aunque Estados Unidos, Alemania y Reino Unido, empujan para mantener la implicación sobre el terreno, aunque los aliados no tomarán decisiones sobre el potencial ajuste de la misión en su reunión de este jueves, cuando aborden las operaciones aliadas.
Respecto a la operación de entrenamiento de la OTAN en Afganistán, el secretario general de la Alianza ha dejado claro que el objetivo de los aliados no es estar "para siempre" en Afganistán sino que están allí para contribuir a "combatir el terrorismo" y entrenar, asesorar y asistir a las fuerzas afganas para "ayudar a crear las condiciones para una solución política, pacífica".
"Los aliados de la OTAN entraron juntos y tomaremos decisiones sobre nuestra postura futura en Afganistán en base a condiciones a determinar con los afganos", ha subrayado, dejando claro que "no se ha tomado ninguna decisión sobre ninguna retirada".
"Apoyamos los esfuerzos de paz y haremos todo lo que podamos para apoyar la aplicación de un acuerdo de paz si se alcanza", ha dicho, al tiempo que ha incidido en que el Gobierno afgano "tiene que ser parte" del proceso de reconciliación.