KARACHI (PAKISTÁN), 21 (EP/AP)
Once milicianos islámicos fueron condenados hoy a muerte por el intento de asesinato de un general del Ejército paquistaní que costó la vida a diez personas en 2004, según informó el juez presidente de un tribunal antiterrorista de Karachi.
"La acusación ha demostrado los cargos contra ustedes y el tribunal está convencido", declaró el juez Feroz Mahmood Bhatti. Tras oír las sentencias, los once acusados levantaron sus manos y gritaron "Dios es grande". "Esta sentencia no acabará con nosotros, continuaremos desde lo alto en espíritu", añadieron. El abogado defensor Mushtaq Ahmed aseguró que sus clientes apelarán.
El 10 de junio de 2004, los milicianos del grupo extremista islámico local Yundalá emboscaron con fusiles de asalto y bombas el convoy en que viajaba el teniente general Ahsan Saleem Hayat. No consiguieron su objetivo de asesinar al militar, pero causaron la muerte de diez personas, seis soldados, tres policías y un civil. El teniente general Hayat fue posteriormente ascendido a subjefe del Estado Mayor, el segundo cargo militar más importante de Pakistán.
Tras la sentencia, el presunto jefe de Yundalá, Atta-ur Rahman, afirmó ante la prensa que no le ha sorprendido el veredicto y que las decisiones del tribunal no podrán impedir la 'yihad' (guerra santa). "Aunque muera Atta-ur Rahman, otros muchos me sustituirán en el camino de la 'yihad'", aseguró.