La paradoja de no poder votar por convertirte en apátrida en República Dominicana

Actualizado 13/05/2016 11:00:27 CET
Dominicanos de origen haitiano se manifiestan en Santo Domingo
RICARDO ROJAS/REUTERS

MADRID, 13 May. (Por Alma Martín Pérez, Departamento de Estudios e Incidencia de Entreculturas) -

   Mientras algunos medios de comunicación señalan la desmotivación hacia la política y las elecciones por gran parte de la juventud en República Dominicana con edad para votar por primera vez otros, sin embargo, no podrán votar aunque quieran el próximo 15 de mayo.

   "Imagínese que a usted, de la noche a la mañana, le dicen que ya no tiene su nacionalidad (...) Yo no podía hacer nada, porque sin documento de identidad yo no podía tener un trabajo ni estudiar".

   Elena Lorac es una de las más de 200.000 personas dominicanas de origen haitiano a las que en 2013 la Sentencia 168-13 les anuló su nacionalidad dominicana, convirtiéndoles en apátridas y perdiendo todos sus derechos como ciudadanos.

   Después de más de dos años, sólo el 3% de los afectados por la sentencia ha podido recuperar la nacionalidad que le fue arrebatada y podrá ejercer su derecho al voto (tras seguir un complejo proceso creado por la Ley 169-14). El resto, tratados como extranjeros sin residencia legal en su propio país, son totalmente invisibles en la campaña electoral porque no son potenciales votantes.

   República Dominicana elegirá este domingo a sus representantes a nivel presidencial, congresual y municipal. Entre las 6.765.136 personas convocadas a participar en los comicios, no está la mayoría de los dominicanos y dominicanas de ascendencia haitiana, a pesar de representar una parte importante de la sociedad dominicana (entre un 5 y un 10% de la población total del país).

   La situación es paradójica e inusual: personas que han podido votar sin dificultad en el pasado, hoy ven negado ese derecho por la aplicación retroactiva de las normas. "Tu propio país te pone una barrera (...) habíamos tenido nuestra documentación y nos fue violentada. Ya habíamos sido reconocidos", cuenta uno de ellos.

EXCLUSIÓN DE DOMINICANOS DE ORIGEN HAITIANO

   Desde Entreculturas y numerosas ONG dominicanas, llevamos años apoyando la restitución y pleno reconocimiento de los derechos de los dominicanos de ascendencia haitiana y denunciando, como ahora, que son excluidos de participar en procesos cruciales para su propio país como son estas elecciones.

   En este sentido, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) reconoció el pasado mes de abril que el Estado dominicano debe asumir y asegurar el ejercicio pleno de la ciudadanía y los derechos fundamentales de los dominicanos y dominicanas descendientes de migrantes.

   La CIDH señaló la necesidad de que ponga en marcha políticas contra la discriminación por razón de origen, género, color de piel y/o capacidad lingüística, así como garantizar la participación política efectiva de toda la ciudadanía dominicana por igual.

   Limitar que puedan ejercer su derecho a elegir o ser elegidos como representes de sus comunidades de origen, mantiene y reafirma la exclusión y segregación social de la que siguen siendo víctimas.

   Sin embargo, parte de la sociedad dominicana ha seguido denunciado, a través de las redes sociales y de actos públicos, que las recomendaciones de la CIDH siguen sin aplicarse y que los programas electorales de los partidos políticos no abordan temas que deberían ser prioritarios en la agenda electoral, como el registro civil, la apatridia, el marco legal de la documentación o el proceso de nacionalización de las personas afectadas por la ST 168/13.

OBSERVACIÓN ELECTORAL

   En esta ocasión, además de la misión de expertos y observadores internacionales de la Organización de Estados Americanos para las elecciones, habrá un seguimiento especial por parte de jóvenes capacitados por el movimiento "Reconoci.do" para confirmar la participación sin problemas en la jornada electoral de los dominicanos de ascendencia haitiana que han podido recuperar su derecho a votar.

   Los candidatos que sean finalmente elegidos deberán diseñar y poner en marcha en los próximos años, políticas que aseguren el pleno ejercicio de derechos de todos los ciudadanos y resolver una situación de los hasta ahora "invisibles", si quieren que el país cuente con un verdadero Estado democrático de derecho.

   Esperamos que para las próximas elecciones no sea necesario hacer este tipo de reivindicaciones a los partidos políticos porque el origen haitiano de los dominicanos no sea un obstáculo para ser ciudadano de pleno derecho.