Las paramilitares RSF afirman haber tomado una base del Ejército de Sudán en la provincia de Darfur Sur

Archivo - Humo en una calle en Jartum, Sudán
Archivo - Humo en una calle en Jartum, Sudán - MOHAMED KHIDIR / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO
Publicado: lunes, 17 julio 2023 15:20

MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) han asegurado haber logrado una "gran victoria" con la toma de una base del Ejército de Sudán en la ciudad de Kass, situada en la provincia de Darfur Sur (oeste), en medio de los combates que estallaron el 15 de abril por las diferencias en torno a la integración de la formación en el seno de las Fuerzas Armadas para consolidar el proceso de transición abierto en 2019.

Las RSF han dicho en un comunicado publicado en su cuenta en la red social Twitter que han arrebatado el control de las instalaciones "a las Fuerzas Armadas de Sudán y sus apoyos extremistas, vinculados al antiguo régimen" del expresidente Omar Hasán al Bashir, derrocado en un golpe de Estado en abril de 2019.

Así, han recalcado que "controlan totalmente" la base y han indicado que durante los combates han capturado a cerca de 30 militares, incluido un coronel, así como trece vehículos y 70 cañones.

"Aplaudimos a nuestros valientes combatientes por nuestros más recientes éxitos en el campo de batalla, ya que luchamos para evitar que el antiguo régimen restaure su opresivo mandato en Sudán", han manifestado, antes de recalcar que las RSF "están ahora más decididas que nunca a acabar con el antiguo régimen".

En esta línea, han acusado a figuras cercana a Al Bashir de "secuestrar el aparato de seguridad" del país africano y han prometido "poner fin, de una vez por todas, al control por parte de los beneficiarios del Estado postcolonoial, que buscan preservar su control histórico sobre Sudán".

Las hostilidades estallaron en el marco de un aumento de las tensiones en torno a la integración de las RSF en el seno de las Fuerzas Armadas, parte clave de un acuerdo firmado en diciembre para formar un nuevo gobierno civil y reactivar la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 de Omar Hasán al Bashir, dañada por el golpe de Estado de octubre de 2021, en el que fue derrocado el primer ministro de unidad, Abdalá Hamdok.

La guerra ha dejado hasta el momento más de 1.100 muertos, según el Ministerio de Salud sudanés, pero las cifras reales podrían ser mucho más elevadas teniendo en cuenta la violencia intercomunitaria desencadenada en las regiones de Kordofán y Darfur.

De hecho, Naciones Unidas denunció la semana pasada la existencia de una fosa común en Darfur Occidental con los restos de cerca de 90 personas, incluidos miembros de la comunidad masalit, y apuntó a "información creíble" sobre la implicación de las RSF. Días antes, la organización no gubernamental HRW acusara a las RSF y a milicias árabes aliadas de ejecutar de forma sumaria a 28 masalit en ataque en mayo en Darfur Occidental, acusaciones rechazadas por la fuerza paramilitar.

Además, más de tres millones de personas han sido desplazadas, incluidas casi 740.000 que han huido a países vecinos, según datos publicados la semana pasada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), entre informaciones de atrocidades diarias y abusos sexuales a gran escala contra las mujeres y niñas del país.

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