MADRID 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mantenido este lunes una conversación telefónica con el primer ministro iraquí, Mohamed al Sudani, en el que ambos han acordado llevar la guerra de Irán a la Asamblea General de la ONU.
"Los dos líderes han acordado también trabajar conjuntamente para convocar una sesión de la Asamblea General de la ONU para abordar las repercusiones de la guerra y las formas de evitar la expansión del conflicto", ha informado la oficina del primer ministro iraquí en un comunicado oficial.
Los dos dirigentes han tratado la situación en Oriente Próximo, sus repercusiones en la seguridad regional e internacional y su impacto en las cadenas de suministro, ha explicado el Gobierno iraquí.
Sánchez y Al Sudani han puesto en valor la importancia de "reforzar la coordinación e integrar los esfuerzos de la comunidad internacional para lograr un cese inmediato de la escalada y limitar las consecuencias antes de que sea más difícil contenerlas".
Así, han abogado por un "diálogo constructivo" como "la vía más eficaz para lograr la desescalada, evitar que se extienda el conflicto y salvaguardar la estabilidad regional e internacional" al tiempo que han advertido de las consecuencias humanitarias y económicas del conflicto, según el comunicado iraquí.
Al Sudani, por su parte, ha alertado del peligro de las ideologías extremistas y el terrorismo y ha advertido de que sus efectos no se limitan a los países de la región, sino también llegan a Europa.
Sánchez ha defendido las soluciones "justas y pacíficas" a los conflictos y la necesidad de reforzar la seguridad y la estabilidad en la región. Asimismo ha puesto en valor la postura de Irak y sus esfuerzos en este sentido.
Este mismo lunes el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, también ha hablado con su homólogo iraquí, Fuad Huseín, a quien ha trasladado su "solidaridad y apoyo" ante los ataques sufridos por Irak. Albares ha condenado estas agresiones y ha exigido "el cese de la violencia y la desescalada". "El derecho internacional debe ser respetado. Hay que volver al diálogo y diplomacia", ha concluido el ministro en un menaje publicado en redes sociales.