El primer ministro de Sudán regresa del bastión rebelde de Kauda con un "sincero mensaje de paz"

Publicado 11/01/2020 17:56:35CET
El primer ministro de Sudán, Abdalá Hamdok
El primer ministro de Sudán, Abdalá Hamdok - Mario Salerno/European Union/dpa - Archivo

MADRID, 11 Ene. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Sudán, Abdalá Hamdok, ha regresado este viernes por la noche "con un sincero mensaje de paz" a la capital del país, Jartum, tras una histórica visita a la ciudad de Kauda, bastión del grupo rebelde Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán-Norte (SPLM-N), en el meollo del conflicto en las "dos zonas" del país, en referencia a los estados de Kordofán del Sur y Nilo Azul.

"Durante la visita hemos percibido un sincero mensaje de paz. Hemos mantenido discusiones con los líderes del Movimiento tanto francas, a puerta abierta, como privadas", ha explicado. "Pero siento que nos acercamos a la paz con un ritmo seguro y constante. Esta es una oportunidad histórica", ha declarado en comentarios recogidos por el 'Sudan Tribune'.

Entre las causas raíz del conflicto se encuentra las negociaciones sobre un estado laico, una separación entre iglesia y estado cuyo debate "no es nuevo", ha reconocido Hamdok, y que ahora "está en discusión".

Asimismo, Hamdok ha hecho especial hincapié en que los grupos armados "tienen el derecho a preguntar cualquier tema que quieran debatir" en el marco de "amplias discusiones sobre el laicismo del Estado y el derecho a la autodeterminación".

"No hay razón para tener miedo a hablar de tales asuntos, y creo que podemos llegar a un entendimiento hacia un proyecto que una a todos los sudaneses", ha dicho.

La visita de Hamdok a Kauda ha tenido lugar a invitación del líder del SPLM-N, Abdelaziz al Hilu, según desveló el miércoles el ministro de Cultura sudanés, Faisal Mohamed Salí, quien resaltó que la delegación iría como "mensajera de la paz".

La localidad de Kauda se encuentra ubicada en las montañas de Nuba, en el estado de Kordofán del Sur, y es desde hace años uno de los principales bastiones del grupo rebelde en el país.

EL IMPULSO POR LA PAZ

Las autoridades sudanesas anunciaron el 21 de octubre la renovación del alto el fuego vigente en el país y permitir el acceso de ayuda humanitaria a las zonas afectadas por el conflicto, en el marco de sus conversaciones de paz con los rebeldes, que tienen lugar en la capital de Sudán del Sur, Yuba.

El Gobierno de transición en Sudán ha hecho de la paz con los rebeldes que luchan contra Jartum una de sus principales prioridades, ya que supone una de las condiciones clave para que Estados Unidos saque al país de la lista de patrocinadores del terrorismo.

Miles de personas han muerto en las guerras civiles en Sudán, incluido el conflicto en la región de Darfur (oeste), en el que los rebeldes luchaban desde 2003 contra el Gobierno de Omar Hasán al Bashir, derrocado en abril de 2019.

El conflicto en Darfur enfrenta a grupos rebeldes locales, compuestos principalmente por miembros de tribus agrícolas africanas, a las fuerzas gubernamentales y ha dejado unos 2,5 millones de desplazados.

Aunque los combates han remitido en los últimos cuatro años, sigue habiendo escaramuzas y aún continúan activos el Movimiento Justicia e Igualdad (JEM) y dos facciones del Ejército de Liberación de Sudán (SPLA).

Por su parte, los rebeldes del SPLA-N en Kordofán del Sur y Nilo Azul, otras dos regiones en Sudán, han venido respetando en gran medida un alto el fuego en los dos últimos años tras luchar contra Jartum a raíz de la independencia de Sudán del Sur en 2011.

Kordofán del Sur y Nilo Azul están habitados por amplias comunidades que se posicionaron del lado del Sur durante las décadas de guerra civil con Jartum. Muchos denuncian que han sido marginados por el Gobierno sudanés desde la independencia de Sudán del Sur en virtud del acuerdo de paz de 2005.

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