El príncipe Carlos reconoce el papel de Reino Unido en el tráfico de esclavos

El príncipe Carlos de visita oficial en Ghana
REUTERS / FRANCIS KOKOROKO
Publicado 05/11/2018 17:13:33CET

ACRA, 5 Nov. (Reuters/EP) -

El príncipe Carlos ha reconocido este lunes el papel desempeñado por Reino Unido en el tráfico de esclavos africanos, en el marco de una gira por el continente que ya le ha llevado a Gambia y Ghana.

En un discurso pronunciado desde Ghana, el heredero de la corona británica ha confesado que la visita que hizo el pasado sábado al Castillo de Osu, utilizado por Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca y Portugal para el tráfico de esclavos, "fue especialmente importante".

Representa "el capítulo más doloroso de las relaciones de Ghana con los países de Europa, incluido Reino Unido", ha dicho. "La terrible atrocidad del tráfico de esclavos, y el sufrimiento inimaginable que causó, ha dejado una mancha imborrable en la historia de nuestro mundo", ha reconocido.

Se calcula que por el Castillo de Osu, un fuerte militar que fue cambiando de manos hasta que con la independencia de Ghana se convirtió en la sede oficial de la Presidencia, pasaron 1,5 millones de esclavos africanos. Reino Unido prohibió el comercio de personas a través del océano Atlántico en 1807 aunque tardó una generación en hacerse efectivo.

"Aunque Gran Bretaña puede estar orgullosa de liderar más tarde el camino en la abolición de este comercio vergonzoso, tenemos una responsabilidad compartida para asegurar que este despreciable horror de la esclavitud nunca sea olvidado", ha considerado.

El príncipe y su esposa Camila están en la segunda escala de una gira por tres países africanos. Durante el fin de semana han pasado por Gambia, donde han alabado la transición democrática tras la caída de Yahya Yamé, y tras unos días en Ghana el martes partirán hacia Nigeria.

El hijo de la reina Isabel II ha aprovechado para ensalzar el rol de la Commonwealth, después de que algunos países africanos amenazaran con abandonar la organización internacional. "En un mundo tan incierto y cambiante, ninguno de nosotros puede saber qué tipo de planeta habitarán nuestros nietos y bisnietos, pero la Commonwealth (...) nos ofrece un mecanismo vital para ayudar a asegurar que no esté envenenado y contaminado", ha defendido.