Combatientes separatistas del sur de Yemen en Adén - REUTERS / FAWAZ SALMAN - Archivo
MADRID, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Presidencial de Yemen ha protagonizado este miércoles un enfrentamiento con separatistas armados en la ciudad de Adén, ubicada en el sur y sede del Gobierno reconocido internacionalmente, motivo por el que Naciones Unidas ha llamado a la calma.
El enviado especial de la ONU para Yemen, Martin Griffiths, ha expresado su "alarma" por los enfrentamientos, que han tenido lugar cerca del Palacio Presidencial, así como su "profunda preocupación" por la "retórica de incitación a la violencia contra las instituciones yemeníes".
"El recrudecimiento de la violencia contribuirá a la inestabilidad y el sufrimiento en Adén y profundizará las divisiones políticas y sociales en Yemen", ha advertido Griffiths en un comunicado.
Por ello, ha pedido a todas las partes que "abandonen la violencia y participen en un diálogo para resolver sus diferencias". "Pido además a aquellos con influencia que reduzcan las tensiones y garanticen la protección de los civiles", ha zanjado.
Fuentes citadas por la agencia de noticias Reuters han indicado que los enfrentamientos se han saldado con un muerto y dos heridos, sin que por el momento haya un balance oficial de víctimas.
Cientos de seguidores de los separatistas han participado durante la jornada en el funeral de 36 militares muertos la semana pasada en un ataque de los huthis contra un desfile.
Durante el mismo, un líder separatista ha llamado a los presentes a marchar hacia el Palacio Presidencial y derrocar al Gobierno, tras lo que se ha registrado un tiroteo en los alrededores del edificio.
Por su parte, las autoridades de Emiratos Árabes Unidos (EAU), que respaldan a los separatistas, han dicho que los incidentes son "preocupantes" y han llamado a la calma.
"Un recrudecimiento (de los enfrentamientos) no es una opción aceptable tras los despreciables ataques terroristas", ha resaltado el secretario de Estado para Asuntos exteriores emiratí, Anuar Gargash.
Las tensiones entre los separatistas del sur y el Gobierno de Abdo Rabbu Mansur Hadi, que vive exiliado en Arabia Saudí, son una muestra de la complejidad de la guerra en Yemen.
Ambas partes son aliadas frente a los rebeldes huthis que controlan Saná, la capital. Los separatistas quieren recuperar la antigua república de Yemen del Sur, que se unió al norte en 1990.