Archivo - Dos mujeres en la capital de Afganistán, Kabul - Oliver Weiken/dpa - Archivo
MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
El relator especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Afganistán, Richard Bennett, se ha mostrado alarmado este martes ante la violencia utilizada por las autoridades 'de facto' instauradas por los talibán en Afganistán para reprimir una protesta en apoyo de una serie de mujeres detenidas por no cumplir el estricto código de vestimenta en la ciudad de Herat, en el oeste del país.
"Estoy alarmado por el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes aparentemente pacíficos en Herat hoy; es hora de desactivar la tensión, respetar la libertad de expresión de los ciudadanos, especialmente de mujeres y niñas, y evitar más daños. Los responsables de la violencia deben rendir cuentas", ha indicado en un breve mensaje difundido en redes sociales.
Un portavoz del Comando de Seguridad de la Policía de Herat, Sayed Masud Husaini, ha informado de que las fuerzas de seguridad afganas han tomado medidas para atajar "alteraciones del orden público", evitando una mayor escalada de las tensiones y ha asegurado que la situación está bajo control, según ha recogido Tolo News.
Esto se produce después de que la representante adjunta especial del secretario general para Afganistán, Georgette Gagnon, advirtiera en la víspera ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que unas 30 mujeres en Herat habían sido detenidas "por supuestamente no cumplir con el código de vestimenta talibán".
Las autoridades exigen que pacientes, acompañantes y trabajadoras usen burka para poder entrar a los centros de salud públicos en la provincia de Herat, unas imposiciones que se suman a la prohibición de la educación secundaria a las niñas, al acceso a la universidad para las jóvenes del país e impedimentos al trabajo humanitario.
Cabe recordar que la llamada "Ley para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio" supone la consolidación definitiva de la política de discriminación emprendida por el régimen fundamentalista talibán afgano contra las mujeres desde su retorno al poder.
Dicha legislación declara, entre otras cuestiones, la voz de la mujer "awrah", es decir, una parte íntima que solo puede ser escuchada "en casos de necesidad". Asimismo, las mujeres en Afganistán no pueden desplazarse en transporte público sin estar acompañadas por un guardián masculino, ni participar en juegos o cualquier otra forma de entretenimiento, ni adoptar peinados considerados occidentales.