La renuncia de Graham Platner a la carrera al Senado por supuesta violación ralentiza la "ola progresista" en EEUU

El Partido Demócrata reevalúa sus valores mientras se apresura a llenar el vacío de un candidato aupado por un discurso antisistema

Archivo - Graham Platner, en campaña (imagen de archivo)
Archivo - Graham Platner, en campaña (imagen de archivo) - Europa Press/Contacto/Troy R. Bennett - Archivo
Europa Press Internacional
Publicado: viernes, 10 julio 2026 14:01

MADRID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

La buena racha en la que llevaban meses aupados los candidatos del progresismo estadounidense, la rama más izquierdista del Partido Demócrata, se ha visto interrumpida de raíz por la renuncia forzada por una acusación de agresión sexual del candidato al Senado por Maine, Graham Platner, cuyas políticas socialdemócratas y condena del genocidio de Gaza habían calado en la población hasta el punto de que amenazaban el escaño de la histórica senadora republicana Susan Collins, con el control de la cámara en juego de cara a las elecciones de noviembre.

En un vídeo de 11 minutos de duración, Platner, una perfil incluso radical dentro del progresismo por su fuerte componente antisistema, anunció la suspensión de su carrera electoral tras la acusación presentada por Jenny Racicot, de 41 años, quien aseguró al portal de noticias Politico que Platner, en estado de embriaguez, la violó en 2021. La última y definitiva de una serie de acusaciones a las que ha tenido que enfrentarse Platner desde que anunció su candidatura. Previamente fue acusado de publicar mensajes racistas en redes sociales y de llevar en su pecho un tatuaje asociado con la Alemania Nazi.

El jueves, Platner rechazó por completo la acusación y esgrimió que su renuncia se ha debido más bien a la desbandada de aliados desde que Racicot decidió hablar, entre ellos el congresista Ro Khanna, el senador Rubén Gallego, la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren y, sobre todo, el que fuera su gran valedor, el senador por Vermont e icono de la facción izquierdista, Bernie Sanders. Cuando el brazo electoral del Partido Demócrata anunció que no invertiría en la contienda al Senado si Platner seguía en las papeletas, el candidato decidió retirarse.

El efecto definitivo de la renuncia de Platner todavía está por ver, pero ahora mismo ha trastabillado la tendencia al alza del ala progresista del Partido Demócrata, que terminó de despegar a principios de año con el triunfo de Zohran Mamdani en las elecciones a la alcadía de Nueva York tras una campaña cimentada, al igual que la de Platner, en la defensa a ultranza del estado del bienestar y en la condena sin paliativos del genocidio en Gaza.

Tan potente fue la inercia, que la presunta favorita en las primarias de Maine al Senado y elegida por el núcleo duro del partido Demócrata, la gobernadora Janet Mills, anunció en mayo su retirada de la carrera tras quedarse sin dinero para hacer campaña por su pobre rendimiento en las encuestas.

MASCULINIDAD ANTISISTEMA

Existe una faceta particular del caso que ha terminado de destruir las opciones de Platner: la acusaciones de abusos sexuales han ido a recaer sobre un candidato que se ha presentado durante toda la campaña como un abanderado de, según sus propias palabras, la "masculinidad sana"; un modelo de comportamiento que combina virilidad con empatía y respeto.

Platner, veterano de guerra de 41 años, ha usado las secuelas de su experiencia en combate para romper el tabú del hombre silencioso que sufre sus problemas en silencio, y a pesar de sus orígenes de clase media-alta, ha preferido enarbolar la bandera de héroe de clase trabajadora y presentarse como un humilde ostricultor, el producto por excelencia de Maine, enfrentado a las élites del país; el mismo mensaje antisistema que defiende el movimiento MAGA, la ideología ultraconservadora, que lídera Donald Trump, desde el polo opuesto.

Esta faceta salió a relucir en su vídeo de renuncia del jueves, en el que Platner arremetió contra "sistema mediático corporativo y la clase política" como culpables, en parte, de su caída en desgracia. "Cuando ambos actúan como juez, jurado y ejecutor, no hay tiempo para investigar nada", lamentó.

Aunque su retirada es definitiva, Platner aguantará su candidatura hasta la fecha límite del próximo lunes mientras el Partido Demócrata de Maine comienza a trabajar a toda prisa para llenar el enorme vacío que ha dejado.

NUEVOS CANDIDATOS EN UNA DIFÍCIL CARRERA

El primero en saltar a la palestra ha sido un antiguo aliado de Platner, Troy Jackson, que anunció su candidatura el miércoles, cuando comenzó a circular la información de la inminente retirada. "Yo me apunto, y vamos a derrotar a Susan Collins", escribió en redes sociales. Jackson ya había manifestado su interés en postularse ante la Comisión Federal Electoral antes del miércoles.

También se ha presentado el empresario Dan Kleban. El fundador de Maine Beer Company, de 49 años, se había retirado de las primarias demócratas para el Senado a principios de este año y había brindado su apoyo a Mills. Junto a ellos han anunciado su candidatura el exfuncionario de salud pública Nirav Shah, el excandidato Jordan Wood (que ha decidido volver a la carrera) o la secretaria de Estado de Maine, Shenna Bellows.

Todos han coincidido en que se presentan como candidatos de la clase trabajadora pero el resto de su programa está por perfilar, como también su futura relación con el movimento progresista que, a día de hoy, parece la única vía para sacar a Collins de un escaño que ha defendido con éxito durante 30 años. La veterana senadora, por su parte, se ha movido como pez en el agua al presentarse durante la era Trump como una moderada que ha criticado duramente muchas políticas del presidente, solo para terminar declarando en la gran mayoría de casos su apoyo, aunque a regañadientes.

Una hipotética victoria ante Collins no garantizaría ni mucho menos el ansiado vuelco de poder en el Senado pero ayudaría ya que es una de las plazas llamadas a ser clave. En noviembre, los demócratas tienen que conservar su 47 escaños actuales, ganar en Maine y en otros tres estados más, pero los repúblicanos dan casi por perdida la Cámara Baja del Congreso, la Cámara de Representantes. ** Pasar a la minoría en el Senado sería devastador para la Administración de Trump porque representaría la paralización inmediata en el Legislativo de cualquier iniciativa suya, lo que obligaría al presidente a gobernar a golpe de órdenes ejecutivas rebatibles ante los tribunales.

En su despedida, Platner ha recomendado al Partido Demócrata que, llegue quien llegue, continúe con su programa político que tan buenos rendimientos había dado hasta ahora, y siempre anteponiendo los intereses del pueblo a cualquier otra consideración. "Lo que venga después tiene que emerger del pueblo de Maine, de quienes votaron por una política que realmente los representa en contra del sistema político, en contra de los mecenas, en contra de las fuerzas que se han atrincherado en este país", comentó.

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