República Checa se suma al rechazo al Pacto Mundial para la Migración

Foto de archivo del primer ministro checo, Andrej Babis.
REUTERS / ERIC VIDAL - Archivo
Publicado 14/11/2018 13:58:38CET

PRAGA, 14 Nov. (Reuters/EP) -

El Gobierno de la República Checa se ha sumado este miércoles a los países de la Unión Europea que han manifestado su rechazo al Pacto Mundial para la Migración, que fue aprobado en julio con el respaldo de todos los países integrados en Naciones Unidas salvo Estados Unidos.

El llamado Acuerdo Global para una Migración Regular, Ordenada y Segura fue aprobado en julio por 192 de los 193 países que integran Naciones Unidas y sin el respaldo de Estados Unidos. El acuerdo ha sido impulsado tras la crisis refugiados que vivió Europa en 2015 con la mayor llegada de refugiados y migrantes a territorio europeo desde la Segunda Guerra Mundial, muchos de ellos huyendo de conflictos y de la pobreza en países de África y Oriente Próximo.

Este miércoles por la mañana, el Gobierno checo ha aprobado no firmar el Pacto Mundial para la Migración, según ha informado a Reuters un responsable gubernamental, siguiendo la línea que había marcado a comienzos de mes.

"La República Checa lleva tiempo defendiendo el principio de separar la migración legal de la ilegal", ha afirmado el viceprimer ministro checo, Richard Babec, en una rueda de prensa este miércoles. "En esa líneas van las sugerencias de República Checa y de otros países de la Unión Europea. El texto final no refleja estas propuestas", ha señalado.

Los recelos de las autoridades checas son compartidos por los gobiernos conservadores en Hungría y Austria, que ya han avanzado que no firmará el acuerdo en la ceremonia que está convocada para diciembre en Marruecos.

El Gobierno de coalición en Bulgaria, que incluye al partido antiimigración Patriotas Unidos, también se ha desmarcado del Pacto Mundial para la Migración y el Parlamento búlgaro tiene previsto pronunciarse este miércoles sobre el tema. Polonia podría seguir la misma senda.

El Pacto Mundial para la Migración, que no tiene carácter vinculante, aborda temas como la protección de las personas que migran, su integración en países de llegar y su repatriación a los países de origen.

La representante especial de Naciones Unidas para las Migraciones Internacionales, Louise Arbour, ha criticado las maniobras de los países que ahora se desmarcan del acuerdo y ha subrayado que el texto solo busca mejorar la gestión de los flujos migratorios.