Actualizado 16/05/2007 00:53 CET

Rice advierte de que Kosovo nunca volverá a ser parte de Serbia

MOSCÚ, 15 May. (OTR/PRESS) -

Kosovo nunca volverá a ser parte de Serbia. "Es imposible". Con esta rotundidad se pronunció hoy la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, de visita en Moscú, en declaraciones a una emisora de radio rusa, y tras haber mantenido una reunión en el Kremlin con el presidente Vladimir Putin y su homólogo Serguei Lavrov, con el objetivo de acercar posturas en política internacional. Rusia, aliada tradicional de la también eslava Serbia, siempre se ha opuesto a una segregación de la provincia kosovar, de mayoría albanesa.

Tras la reunión en el Kremlin, el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov señaló que Rusia y los Estados Unidos se habían puesto de acuerdo en la necesidad de alcanzar una solución mutuamente aceptable para Kosovo, si bien admitió que no logran conseguir una fórmula al respecto. "Hubo acuerdo en la búsqueda de una solución de Kosovo que sea aceptable para todos, pero no hay una solución inmediata a la vista", explicó Lavrov a los periodistas después de tomar parte en la reunión entre Putin y Rice.

Lo cierto es que, tras el encuentro en el Kremlin, Condoleezza Rice acudió a la radio Eco de Moscú, donde hizo una declaración mucho más explícita que la de su homólogo ruso. "Es muy importante reconocer que Kosovo jamás volverá a ser parte de Serbia. Eso es imposible", manifestó la jefa de la diplomacia estadounidense según la transcripción realizada del inglés al ruso por la emisora, citada por varios medios internacionales.

RUSIA SE OPONE A LA INDEPENDENCIA

Rusia se opone al plan de Naciones Unidas que pretende declarar la total independencia de Kosovo y actualmente bajo administración internacional, en medio de conflictos por la supuesta legitimidad para ejercer derechos sobre la zona. Serbia rechaza la independencia de la región, al igual que desde el Kremlin también se oponen a la iniciativa de la ONU. Una negativa que incluso podría trasladarse al Consejo de Seguridad, en el que Rusia podría utilizar su derecho a veto contra el plan de independencia kosovar.

Parea facilitar un acercamiento entre posturas, en un nuevo informe publicado a última hora del lunes, el Grupo Internacional de Crisis sobre Kosovo, con sede en Bruselas, pidió que Estados Unidos y la UE cambien aspectos del plan de la ONU para permitir que Rusia salve las apariencias y cambie de postura, mediante la creación de un enviado especial para la minoría serbia y un amoratoria de dos años antes de que la provincia pueda empezar a aplicar las previsiones de Naciones Unidas. Sabien Freizer, responsable del grupo, advirtió de que cualquier retraso en la decisión del estatus futuro de Kosovo complicará seriamente una situación ya de por sí frágil.