Archivo - El primer ministro de Costa de Marfil, Robert Beugré Mambé - Europa Press/Contacto/Aurelien Morissard - Archivo
MADRID 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, ha nombrado como primer ministro a Robert Beugré Mambé después de que lograse la reelección tras la victoria del partido gubernamental, la Agrupación de Houphouetistas por la Democracia y la Paz (RHDP, por sus siglas en francés), en las elecciones parlamentarias del pasado 27 de diciembre.
Ouattara ha firmado este miércoles un decreto en el que insta a Beugré Mambé --quien fue nombrado primer ministro en octubre de 2023-- a presentar un nuevo gabinete de ministros lo antes posible, según un comunicado difundido por la Presidencia en redes sociales.
Beugré Mambé ha recibido "con honor y humildad" el mandato de formar un ejecutivo por parte de Ouattara. "La hoja de ruta es clara: seguir acelerando las obras estructurales, consolidando lo adquirido y mejorar de manera sostenible la vida diaria de la población, construir un desarrollo inclusivo, equilibrado y esperanzador para una gran Costa de Marfil", ha expresado en redes sociales.
En este sentido, el primer ministro se ha comprometido a "trabajar con responsabilidad, lealtad y determinación" en beneficio de la población del país africano, mientras que también ha expresado agradecimiento a Ouattara por depositar su confianza en él.
Según los datos publicados por la comisión electoral, la RHDP logró cosechar en los comicios un total de 195 escaños, muy por delante de los 31 del Partido Democrático de Costa de Marfil-Agrupación Democrática Africana (PDCI) de Tidjane Thiam. Otros 23 candidatos independientes consiguieron representación, mientras que otros tres partidos pudieron recabar un escaño cada uno.
Los resultados del partido gubernamental ratificaron el buen momento político que vive Ouattara, quien en octubre se impuso en las presidenciales con casi el 90 por ciento de los apoyos, una votación en la que hizo frente a opositores con pocas posibilidades tras la eliminación de las candidaturas de sus tres principales rivales, incluido el expresidente Laurent Gbagbo.
Ouattara justificó su candidatura debido a que la reforma constitucional aprobada en 2016 puso su contador a cero, por lo que en la actualidad se estaría presentando a un segundo mandato, un extremo criticado por la oposición, que denunció un incremento de la represión, con cientos de detenidos en los días previos a la celebración de las presidenciales.