Seehofer, líder de la CSU y aliado de Merkel, dejará de ser primer ministro de Baviera a principios de 2018

La canciller Angela Merkel y el líder de la CSU, Horst Seehofer
MICHAEL KAPPELER/DPA / MICHAEL KAPPELER
Actualizado 04/12/2017 11:08:30 CET

MUNICH, 4 Dic. (DPA/EP) -

Horst Seehofer, líder de la Unión Cristiano Social (CSU) y aliado de la canciller Angela Merkel, será relevado como primer ministro de Baviera a principios del próximo año por el actual ministro de Finanzas, Markus Soeder, han informado a la DPA fuentes después de una reunión de su partido.

Las disputas en las filas de la CSU han complicado los esfuerzos de Merkel de encontrar un socio de coalición después de que el resultado de las elecciones del pasado septiembre no le permitiera gobernar en solitario.

La CSU está ideológicamente enfrentada con el Partido Social Demócrata (SPD), la opción preferida ahora por la canciller para formar gobierno.

Según las fuentes, Seehofer seguirá como jefe de la CSU, facción hermana bávara de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Merkel, pero ha designado específicamente a Soeder como su sucesor. La mayoría de los delegados presentes en el encuentro votaron a favor de este cambio, que se realizará a principios de 2018.

Seehofer ha estado luchando por su supervivencia política desde las elecciones generales de septiembre en las que su partido obtuvo un 38,8 por ciento de votos. Fue el partido más castigado en las urnas, con una pérdida de casi diez puntos respecto a 2013 que coincidió con el meteórico ascenso de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) tras la llegada en 2015 y 2016 de más de 1,2 millones de refugiados.

El resultado y los temores de perder la mayoría absoluta en los comicios bávaros del año próximo desataron una lucha interna de poder en la Soeder se erigió como su principal rival.

Seehofer, de 68 años, gobierna con mayoría absoluta desde hace nueve años la pudiente región del sur de Alemania. Además, en su papel de líder de la CSU, ejerce como socio en el gobierno central que dirige Merkel.

A sabiendas del poder que le otorgaba esta doble condición, el veterano político, dirigente del estado al que llegaron la mayoría de los refugiados en la crisis migratoria, llegó a convertirse en un aliado sumamente incómodo para Merkel hasta el punto de criticarla en público de una manera humillante en presencia de la mandataria.