Una senadora paraguaya asegura que para derrotar al EPP "tendrán que morir inocentes"

Actualizado 15/08/2015 10:34:26 CET
Soldados paraguayos durante un operativo contra el EPP (2011).
REUTERS

MADRID, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -

La senadora oficialista Mirta Gusinky ha abogado por reanudar los bombardeos contra el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) admitiendo que "tendrán que morir inocentes", en medio de la polémica generada por la aparente pasividad del Gobierno ante el último secuestro de la guerrilla.

"Vamos a tener que tirar bombas y, seguramente, va a tener que morir gente inocente, pero de cualquier manera está muriendo gente inocente", ha dicho la legisladora del Partido Colorado en una entrevista concedida a la emisora paraguaya 780 AM por el Día de la Bandera.

Gusinky ha argumentado que "el narcoterrorismo es un cáncer y muchas veces para matar el cáncer tenemos que matar células vírgenes, que son buenas", según han informado los medios de comunicación del país suramericano.

La senadora 'colorada' ha considerado que la ciudadanía debería darle "un cheque en blanco" al Gobierno para "poner punto final" al EPP. Gusinky ha abogado incluso por pedir ayuda a "estados amigos" para que presten su tecnología a Paraguay en la lucha contra el grupo armado.

Las declaraciones de Gusinky llegan justo una semana después de que el EPP secuestrara al joven manonita Abrahán Fehr y a otro hombre mientras trabajaban junto a otros colonos en una explotación agropecuaria del departamento de San Pedro.

Los insurgentes exigieron el pago de 20.000 dólares para liberarlos y los colonos manonitas hicieron una colecta para conseguir el dinero, pero lo entregaron tarde en el punto indicado, por lo que no fue recogido ni los rehenes liberados.

Un día después el EPP liberó al otro rehén con un mensaje: ahora la guerrilla pide 500.000 dólares a cambio de Fehr. La familia ha dicho que no puede hacer frente a esa cantidad de dinero y ha rogado a los insurgentes que la bajen.

El caso recuerda al de Arlan Fick, hijo de una familia de ganaderos de origen brasileño que fue secuestrado el año pasado y retenido durante nueve meses hasta que sus padres pagaron el rescate, otros 500.000 dólares.

Los dueños de fincas ganaderas y agrícolas y sus trabajadores se han convertido en el nuevo objetivo del EPP que persigue un doble objetivo: acabar con la explotación industrial de la región y garantizar la financiación de su lucha armada.

El Gobierno lleva con el máximo secreto la investigación del secuestro de Ferh, lo que llevó al presidente paraguayo, Horacio Cartes, a evitar hablar con el padre del joven manonita. "Ahora no es el momento", le dijo al término de un acto gubernamental.

Gusinky, miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, es una de las políticas paraguayas más activas contra el EPP. Su hija, Cecilia Cubas, fue secuestrada y asesinada en 2005 por la guerrilla a pesar de que la familia pagó el rescate exigido.