Seúl no acepta celebrar el 13º aniversario de la cumbre del 2000 con Pyongyang

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 28 mayo 2013 10:48

SEÚL, 28 May. (EUROPA PRESS) -

Corea del Sur ha rechazado la oferta de Corea del Norte de celebrar conjuntamente el 13º aniversario de la histórica cumbre bilateral del año 2000, al considerar que causaría división interna, y ha instado al régimen comunista a sentarse a la mesa de negociaciones.

"Seúl no puede aceptar los planes para organizar un evento político que podría causar fricciones en Corea del Sur", ha dicho el portavoz del Ministerio de Unificación Kim Hyung Suk, en la rueda de prensa que se ha celebrado este lunes, según la agencia de noticias Yonhap.

Además, el portavoz gubernamental ha anunciado que "Corea del Sur ha decidido prohibir a sus ciudadanos que participen en este evento político", ya que Corea del Norte también había invitado a organizaciones sociales y religiosas.

El pasado 24 de mayo, las autoridades norcoreanas encargadas de implementar los acuerdos nacidos de la cumbre coreana del 2000 enviaron un fax a sus homólogas surcoreanas proponiendo celebrar en el monte Kumgang o en la ciudad de Kaesong el acto conmemorativo.

"La única forma de restaurar las relaciones Norte-Sur y de abrir una puerta hacia la reunificación autónoma de Corea depende de los esfuerzos para implementar los acuerdos de la cumbre del 2000", argumentaron las autoridades norcoreanas.

El 15 de junio del 2000 el entonces presidente surcoreano, Kim Dae Jung, y el entonces líder norcoreano, Kim Jong Il, se reunieron para firmar una declaración conjunta que comprende circo acuerdos de cooperación bilateral en distintos asuntos.

Esta cumbre supuso el primer gran encuentro entre los líderes de ambos países y por ello fue interpretado como un primer paso hacia la reunificación de la península coreana, hacia la que los dos Kim se comprometieron a avanzar.

DIÁLOGO BILATERAL

Por otro lado, el portavoz gubernamental ha instado a Corea del Norte a aceptar la oferta surcoreana de instalar una mesa de trabajo para resolver las cuestiones que quedaron pendientes tras el cierre del complejo industrial de Kaesong.

"Si el Norte realmente pretende mejorar las relaciones bilaterales, debe hablar directamente con el Sur para generar confianza, en lugar de obsesionarse con celebrar un evento conjunto con grupos privados", ha indicado.

Kim ha insistido en que el régimen comunista "debe comprometerse a dialogar para que las empresas surcoreanas de Kaesong puedan recuperar los materiales y los productos acabados que están en el complejo industrial desde su cierre".

El Gobierno de Kim Jong Un anunció el pasado 3 de abril que a partir de ese momento prohibiría la entrada a Kaesong de los trabajadores surcoreanos, y dio hasta el 10 de abril para evacuar a los 800 que entonces se encontraban en el complejo industrial.

Apenas cinco días después, Corea del Norte anunció la suspensión "temporal" de las actividades en Kaesong y la retirada de todos sus trabajadores para "analizar la situación y determinar si se autoriza su existencia o se cierra"".

El complejo industrial se encuentra en la región administrativa de Kaesong, en Corea del Norte, a unos diez kilómetros de la frontera común. Desde 2004, cuando abrió sus puertas, 123 empresas surcoreanas se han asentado allí para dar trabajo a 54.000 norcoreanos.

Kaesong es uno de los escasos ejemplos de cooperación entre las dos Coreas, que técnicamente se encuentran en guerra, ya que tras tres años de combates se limitaron a firmar un armisticio para poner fin a las hostilidades, en lugar de un acuerdo de paz.

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