Los sirios kurdos preparan con Rusia un plan para sobrevivir a la retirada unilateral de Estados Unidos

Una bandera de las YPG
REUTERS / STRINGER . - Archivo
Publicado 04/01/2019 16:44:25CET

QAMISHLI (SIRIA), 4 Ene. (Reuters/EP) -

Los líderes kurdosirios están planeando cerrar lo antes posible un acuerdo con el Gobierno sirio para redefinir, con la mediación de Rusia, el bastión kurdo del norte de Siria, en la frontera con Turquía, e independientemente de la próxima retirada de Estados Unidos de esta región, con el objetivo de legitimar su existencia como una comunidad autónoma y protegida de la amenaza de Ankara.

La administración kurda del norte del país ya ha presentado a Rusia una hoja de ruta y está pendiente de la respuesta de Moscú, según un testigo de los últimos encuentros, Badran Jia Kurd.

La prioridad inmediata es proteger a la región de la amenaza de Turquía, que considera a las milicias kurdas de las Unidades de Protección Popular (YPG) --a su vez aliadas de Estados Unidos en la lucha contra Estado Islámico-- una organización terrorista.

Turquía ha enviado en dos ocasiones a su Ejército para aplastar a las YPG, pero siempre se ha abstenido de atacar el noreste, donde operan las fuerzas norteamericanas.

La idea pasa por permitir que Rusia establezca una zona de seguridad en el norte y permita que los kurdos disfruten de cierto grado de autonomía y protección respecto a Turquía. Moscú, de momento, se ofrece mediar. "La decisión final, de todas formas, es conseguir un acuerdo con Damasco", según Jia Kurd, quien ha asegurado que "el acuerdo tiene que ocurrir, pase lo que pase con Estados Unidos".

Puede funcionar porque las YPG y Damasco rara vez han entrado en conflicto directo e incluso han combatido contra el enemigo común de Estado Islámico. De hecho, ya mantuvieron conversaciones el año pasado, aunque infructuosas.

El siguiente paso consistiría en integrar la estructura de Gobierno kurdosirio en la Constitución del país, para garantizar que no se queda marginada ni a merced de Ankara. "La pelota está en el campo de Rusia y Damasco. A partir de aquí, podemos empezar a negociar", ha declarado.

El aspecto más complicado es el de reconciliar las peticiones de autonomía kurdosirias con el objetivo de Al Assad de recuperar el control absoluto sobre el país. Damasco ya ha descartado una futura "República Federal Siria" por la presión de "elementos conservadores que no se han dado cuenta de que los tiempos han cambiado". Los kurdos podrían ofrecer a Al Assad el control de sus campos petroleros y las presas del Éufrates, pero no hay nada decidido.

Además, el anuncio unilateral del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirarse del país, ha debilitado su posición: Damasco sabe que Turquía está al lado de los kurdos, con ganas de atacar.

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