NUEVA YORK, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un soldado ha muerto y dos han resultado heridos en el ataque perpetrado el domingo contra una patrulla de la Misión de Naciones Unidas y la Unión Africana en Darfur (UNAMID), región ubicada en el sur de Sudán, según ha informado la organización global a través de un comunicado.
Al parecer, el responsable del ataque fue un "grupo de personas armadas sin identificar". Después del mismo, las fuerzas de pacificación consiguieron detener a un sospechoso que ha sido entregado a la Policía sudanesa.
El jefe de la misión de Naciones Unidas en Darfur, Ibrahim Gambari, ha condenado "en los términos más enérgicos la violencia empleada contra las fuerzas de pacificación que trabajan de forma incansable para proteger a la población de Darfur".
Además, Gambari ha considerado que el ataque es "especialmente deplorable" porque coincide con la festividad del Sacrificio (Eid Al Adha), que conmemora la decisión del profeta Ibrahim de sacrificar a su hijo en nombre de Alá, una de las más importantes del Islam.
El jefe de la misión de la organización internacional en Darfur ha urgido a las autoridades sudanesas a llevar a cabo una investigación en profundidad sobre este ataque para garantizar que sus responsables sean procesados, ya que los ataques contra las fuerzas de pacificación internacionales son crímenes de guerra.
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha expresado su "mas sentido pésame" a las familias de las tres víctimas del ataque, todos nacionales de Sierra Leona, al tiempo que ha confiado en que sus responsables comparezcan "lo antes posible" ante la justicia.
En la misma línea, los 15 miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas han subrayado la necesidad de acabar con la impunidad de los responsables de estos ataques. "El Gobierno de Sudán debe llevarlos ante la justicia", recoge el comunicado divulgado por el órgano decisorio.
Desde el inicio de la UNAMID, en 2008, 34 de sus integrantes han muerto en acciones hostiles, incluyendo este último suceso. Los trabajadores de las agencias humanitarias también han sido objeto de estos ataques.
A pesar del fin de la segunda guerra civil sudanesa (1983-2005), las fuerzas gubernamentales han continuado enfrentándose a los grupos rebeldes en Darfur. Se calcula que unas 300.000 personas han muerto, mientras que unas 2,7 millones se han visto desplazadas por el conflicto.