El primer ministro británico, Keir Starmer - Ben Whitley/PA Wire/dpa
MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha negado que hubiera un clima de presión para sacar adelante el polémico nombramiento de Peter Mandelson como embajador de Reino Unido en Estados Unidos después de que el exsubsecretario de Exteriores británico Olly Robbins denunciase ante la Cámara de los Comunes que existían altas expectativas para completar el proceso.
"No existió presión alguna en relación con este caso", ha expresado ante la Cámara de los Comunes en un acalorado debate con la líder de la oposición, Kemi Badenoch, a propósito de las recientes declaraciones de Robbins, despedido al conocerse que el Ministerio de Exteriores dio 'luz verde' a la designación de Mandelson sin contar con el escrutinio de seguridad pertinente.
Starmer se ha referido así a las palabras de Robbins pronunciadas ante la víspera en la Cámara: "Fue sumamente claro en su declaración de ayer: 'No sentí ninguna presión personal en cuanto a mi criterio'. Añadió: 'Tengo plena confianza en que las recomendaciones que recibí, las conversaciones que mantuvimos y la decisión que tomamos fueron totalmente independientes de cualquier presión'", ha recordado.
El primer ministro ha afirmado que a Robbins también se le preguntó si alguna conversación que tuvo "le llevó a creer que Mandelson debía asumir el cargo" a toda costa, independientemente de que cumpliera con los requisitos de seguridad o no. "Respondió: 'Puedo afirmar con seguridad que nunca se me planteó de esa manera'", ha dicho Starmer.
Esta nueva sesión en la Cámara se produce después de que el ex alto cargo de Exteriores criticara a Starmer por seguir adelante con el nombramiento incluso antes de la evaluación del departamento de Verificación de Seguridad Nacional (NSV), teniendo en cuenta que las primeras investigaciones de la oficina de su gabinete apuntaban a posibles riesgos a su reputación si contrataba a Mandelson.
"Siento pena de que las (primeras) diligencias, que según tengo entendido revelaron graves riesgos para la reputación, no influyeran en el juicio del primer ministro", dijo Robbins, quien defendió que no comunicó ni a Starmer ni al entonces ministro de Exteriores David Lammy los resultados del informe del NSV porque era "confidencial".
La presidenta de la comisión de Exteriores de la Cámara, la diputada laborista Emily Thornberry, ha informado este miércoles en sus redes sociales Morgan McSweeney, el que fuera jefe de gabinete del primer ministro y uno de los primeros que dimitió en el marco del escándalo, comparecerá el próximo martes.
Mandelson, exministro para Irlanda del Norte y también extitular de la cartera de Finanzas durante el mandato de Tony Blair, fue destituido de su cargo diplomático en septiembre de 2025 tras salir a la luz numerosos correos electrónicos que le vinculaban con Epstein y decidió dejar el Partido Laborista a principios de febrero.