ISLAMABAD 7 Dic. (Reuters/EP) -
El Ejército paquistaní ha presentado ante el Tribunal Supremo a 14 de los individuos que mantiene retenidos sin cargos y cumple así al menos parcialmente con la petición de la sala de presentar a 35 de estos "desaparecidos". Se estima que el Ejército mantiene a cientos de personas retenidas sin cargos, algunos desaparecidos cuando estaban en prisión y otros arrestados de los que no se ha vuelto a saber nada.
Los 35 "desaparecidos" fueron entregados al Ejército en 2012 por el alcaide de la prisión de Malakand pese a que no había ninguna orden oficial. Los familiares denunciaron el caso y hoy han conseguido que 14 de ellos comparezcan tras la orden emitida el viernes por el Supremo.
Sin embargo, fuentes judiciales han matizado que de las 14 personas que han sido presentadas encapuchadas ante el tribunal, algunas de ellas eran en realidad familiares de los "desaparecidos" que debían identificarlos.
El ministro de Defensa en funciones, el general de brigada Arif Nazir, ha señalado que podrían presentar a más sospechosos a lo largo del fin de semana. "Hoy hemos cumplido con las órdenes del tribunal en la medida que hemos podido. Intentaremos cumplir con el resto el lunes", ha indicado.
El hecho de que el Ejército haya cumplido con el requerimiento judicial es una novedad en un país como Pakistán, donde las fuerzas armadas disfrutan de absoluta autonomía y no se someten a otros poderes del Estado. Las fuerzas de seguridad argumentan que los tribunales apenas condenan a uno de cada diez detenidos. Las investigaciones policiales suelen dejar bastante que desear y los jueces son sometidos a presiones e intimidaciones.
Una abogada especializada en estas desapariciones, Amina Janjua, asegura que hay al menos 235 casos de personas arrestadas sin cargos solo en los dos últimos meses. Su propio esposo lleva ocho años desaparecido.
El año pasado el Ejército accedió a presentar a otros siete desaparecidos de un grupo de once que reclamaban los tribunales. Janjua ha explicado que tenían signos claros de malnutrición y tales heridas que apenas podían caminar. Los otros cuatro fallecieron bajo custodia.
La mayoría de estas detenciones ocurren en el valle de Swat, en el noroeste del país, una zona cercana a la frontera con Afganistán en la que operan grupos yihadistas radicales, incluidos los talibán.