PATTANI (TAILANDIA), 2 (EP/AP)
El primer ministro interino de Tailandia, Surayud Chulanont, prometió el jueves expulsar a los funcionarios del gobierno corruptos que trabajan en el sur del país y tendió una mano a los jóvenes musulmanes con la intención de solucionar el largo problema de la insurrección islámica en el sur.
Chulanont se dirigió así a más de 500 profesores, funcionarios locales, estudiantes y aldeanos que se dieron cita en un hotel de la capital de la provincia del sur. El primer ministro tailandés reconoció a su auditorio que la forma de actuar de algunos funcionarios del gobierno habían favorecido las situaciones de insurrección en el sur de Tailandia. Además anunció su intención de contratar a "buenos trabajadores civiles" y "echar a los malos de la región".
"Quiero mantener un encuentro con los jóvenes de la región y quiero que me ayudéis a corregir a algunos jóvenes que están equivocados", dijo a través de un discurso que también fue retransmitido por la televisión local. "Los jóvenes todavía tienen tiempo de forjarse un futuro para el resto de sus vidas".
Jóvenes descontentos han sido los cabecillas de la insurrección, con bombardeos casi diarios y tiroteos que han dejado más de 1.700 muertos desde principios de 2004 en las provincias de mayoría musulmana -Pattani, Yala y Narathiwat-.
"No tengo mucho más que mi sinceridad para resolver este problema, y me gustaría contar con la cooperación de todas las partes de la sociedad, incluidos los jóvenes. Creo que es la mejor forma de resolver el problema", insistió.