Archivo - El portavoz de los talibán en Afganistán, Zabihulá Muyahid, en una imagen de archivo. - SAIFURAHMAN SAFI / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO
MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades instauradas por los talibán en Afganistán en 2021 han presentado "una queja formal" ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por los últimos bombardeos ejecutados por Pakistán contra el país, tras denunciar que estos ataques se saldaron con la muerte de más de una decena de civiles.
"La misión permanente de Afganistán presentó formalmente una queja ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en relación con esta grave violación", ha dicho el encargado de negocios de los talibán ante la ONU, Nasir Faiq, quien ha condenado "firmemente" los ataques, "que causaron la trágica pérdida de vidas civiles, incluidas mujeres y niños".
"Pedimos el cese inmediato de tales acciones, una revisión exhaustiva e imparcial, el pleno respeto de la integridad territorial de Afganistán y la estricta adhesión a la Carta de Naciones Unidas y al Derecho Internacional", ha manifestado Faiq a través de un comunicado publicado en redes sociales, en línea con las críticas desde Kabul a las acciones transfronterizas de Islamabad.
Los talibán denunciaron el domingo la muerte de 17 personas en estos ataques, que Pakistán aseguró que tenían como objetivo "campamentos y escondites terroristas del grupo armado Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, y del grupo yihadista Estado Islámico, en una operación de respuesta a los recientes ataques suicidas que han tenido lugar en suelo paquistaní.
La zona fronteriza con Afganistán ha sido desde hace años escenario de enorme inseguridad, especialmente a causa de los ataques por parte de los TTP, en medio de acusaciones a India y los talibán afganos por su presunto apoyo a la organización, algo rechazado desde Nueva Delhi y Kabul.
El apogeo de las hostilidades ocurrió en otoño del año pasado con un cruce de bombardeos y disparos en varias zonas de la frontera durante unas violentas 48 horas del 10 y 11 de octubre. El Ejército de Pakistán cifró en 23 los efectivos fallecidos en 29 los heridos en los enfrentamientos con fuerzas y militantes afganos, además de unos 200 talibán. Los fundamentalistas afganos no confirmaron sus cifras de bajas y aseguraron en su lugar que los militares paquistaníes muertos acabaron rondando los 60.