Un 'think tank' pide implicar a empresas de defensa en la definición de estándares militares desde la fase inicial

Publicado 07/11/2018 21:32:14CET

BRUSELAS, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los gobiernos europeos deberían implicar a las empresas de defensa en la definición de estándares militares comunes desde la fase inicial, según un estudio del Instituto de Estudios de Seguridad de la UE encargado por la Eurocámara sobre estándares militares europeos.

"Las empresas de defensa deben ser incorporadas activamente a las discusiones y en las fases más tempranas de la definición de estándares", según el experto Daniel Fiott, autor del informe.

El experto defiende que la importancia de identificar "requisitos comunes para sistemas de armamentos a nivel de la UE" porque "la estandarización es una manera de reducir la elección de equipos y de sistemas, pero de forma que se reduce el coste, se mejora la competitividad del mercado de defensa en Europa y se refuerza la interoperabilidad militar", aunque sea algo "que supone un desafío".

"El problema específico para el sector de la defensa es que no todos los estándares quizá garanticen la seguridad de suministro de componentes y tecnologías", admite el experto, que admite "una preocupación genuina en los Ministerios de Defensa y los Ejércitos de que la seguridad de suministro se pueda ver comprometida".

El experto del Instituto de Estudios de Seguridad de la UE insiste en que desarrollar la estandarización puede llevar a reducir la duplicación de sistemas y mejorar el valor añadido de la producción, así como mejorar el coste de gestión y mantenimiento en todo el ciclo de vida de los sistemas y subraya la importancia de centrarse en "toda la cadena de suministro de defensa" porque, en su opinión, el proceso de estandarización "puede permitir que las pymes" desarrollar nuevas tecnologías.

"La adopción de estándares puede ayudar a generar masa crítica en los mercados, garantizar la innovación, codificar la vanguardia científica y desbloquear inversiones", sostiene en el estudio, en el que admite que ni la UE ni la OTAN tienen mecanismos para obligar o sancionar a sus Estados miembro si no adoptan estándares de defensa determinados, una decisión voluntaria y subraya el interés de cooperar en áreas como la movilidad militar, la ciberdefensa o para mejorar la eficiencia energética en el ámbito militar.

Además de implicar a la industria en la definición de los estándares desde una fase temprana, el Instituto de Estudios en Defensa de la UE también recomienda mejorar la cooperación entre instituciones, incluido con la OTAN, y que cada organización realice una auditoría de los "estándares híbridos" que han tenido éxito o han fracasado.

También plantea aprovechar el Fondo de Defensa Europeo como incentivo financiero para avanzar en la estandarización e incluso a mayor place dedicar una cuota del Fondo para ello, aunque primero resulta necesario identificar "las áreas más eficaces para la estandarización" y aprovechar la Cooperación Estructurada en Defensa (PESCO) para potenciar la estandarización.

Los planes nacionales anuales que los Estados miembro deben presentar para detallar cómo van cumpliendo los compromisos asumidos para entrar en la PESCO podrían utilizarse para evaluar el grado de incorporación de los estándares híbridos por parte de los países y se podría evaluar en qué medida los proyectos PESCO contribuyen a la estandarización.