ROMA 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
Una presunta trama corrupta en la entrega de infraestructuras ha derivado en la dimisión del ministro de Infraestructuras de Italia, Maurizio Lupi, que deja el cargo "con la cabeza alta" y con el respaldo público del jefe de Gobierno, Matteo Renzi, que ha aplaudido su "dignidad política".
El ministro, que no ha sido imputado ni está siendo investigado, se vio salpicado por la detención, el pasado lunes, de cuatro personas por una trama de tráfico de influencias. Entre los arrestados figura un antiguo asesor externo del Ministerio, Ercole Incalza.
Lupi, miembro del Nuevo Centroderecha que comparte coalición con los socialistas, ha apelado a la "responsabilidad política" para hacerse un lado. Se va, según sus propias palabras, "con la cabeza alta" y "72 horas después de los hechos" para zanjar cualquier sospecha ante lo que ha denominado "burbuja de ls medios de comunicación".
Desde Bruselas, Renzi ha aplaudido un acto que considera "de gran sensibilidad y dignidad política". El primer ministro asumirá temporalmente las competencias de Infraestructuras y Transportes a la espera de que en "unos días" pueda designar a un sustituto para Lupi.
El primer ministro ha subrayado que la dimisión no tiene "ninguna consecuencia de carácter político para el Gobierno", en un intento por defender la estabilidad. Renzi no ha revelado posibles candidatos para suceder a Lupi, aunque deberá cuadrar ahora el equilibrio entre los partidos de la coalición.