ROMA 3 Oct. (EUROPA PRESS) -
El secuestrador del avión de Turkish Airlines, con 113 personas a bordo que volaba de Tirana a Estambul, se rindió ante las autoridades italianas y señaló que su intención era la de solicitar asilo político por no querer cumplir el servicio militar en su país, Turquía.
El Boeing 737 secuetrado en espacio aéreo griego, fue interceptado por un F16 de la aeronáutica militar italiana, obligándole a aterrizar en el aeropuerto de Brindisi, al sur de Italia, que fue cerrado al tráfico.
Tras tomar tierra el aparato se dio inicio a las conversaciones con el secuestrador. Según declaraciones de agencias italianas, el secuestrador, Hakan Evinci, de religión cristiana había enviado el pasado mes de agosto una carta al Papa Benedicto XVI en la que exponía sus problemas como objetor de conciencia en relación al servicio militar en Turquía. De ahí la confusión de las primeras informaciones difundidas por los medios italianos que hablaron de un secuestro como protesta por la próxima visita del Papa a Turquía.
Según fuentes del cuerpo de Bomberos, el secuestrador habría pedido asilo político y la posibilidad de hablar con la prensa. Tras rendirse, los pasajeros del Boeing 737 pudieron abandonar el avión.