El artísta ruso 'Semion Skrepetski' porta una de sus caricaturas. - Europa Press/Contacto/Vasily Krestyaninov
MADRID 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha afirmado este miércoles que "todo apunta" a que el ataque mortal que se produjo en la víspera en la ciudad de Biala Podlaska contra el caricaturista ruso y crítico con el Kremlin, Robert Kuzovkov, conocido como 'Semion Skrepetski', fue un "asesinato político".
"Todo apunta a que se trató de un asesinato político, pero debemos esperar a tener pruebas e indicios más específicos", ha señalado el primer ministro polaco en una rueda de prensa en la que ha incidido en que, en caso de que la orden de acabar con la vida de Kuzovkov provenga de Moscú, "esto es terrorismo de Estado".
"Es un caso difícil. Si hay un sicario, lamentablemente no es fácil identificar a esa persona", ha dicho Tusk, que ha reiterado que las autoridades y los servicios de seguridad polacos harán todo lo que esté en su mano para esclarecer lo ocurrido.
Así, ha informado de que los dos ciudadanos bielorrusos que fueron detenidos en la víspera por estos hechos han sido puestos en libertad ante la falta de pruebas de que hayan estado involucrados directamente en el ataque, según ha recogido la agencia polaca de noticias PAP.
Tusk ha confirmado que la víctima era un reconocido crítico del presidente ruso, Vladimir Putin, y ha revelado que se le ofreció protección, pero que la rechazó.
A primera hora de la mañana de este lunes, en una urbanización en Biala Podlaska, en el este de Polonia, un hombre se acercó a la víctima y le disparó varias veces con un arma de fuego. Una vez en el suelo siguió disparando. La autopsia ha revelado cinco orificios de entrada y dos de salida --en cabeza, pecho y espalda--.
La víctima vivía desde 2021 en Polonia. Su popularidad se debe a caricaturas satíricas y mordaces sobre los líderes rusos a los que retrata como corruptos y autoritarios. Recientemente había participado en manifestaciones y eventos artísticos en Berlín, capital de Alemania, centrados en llamar la atención de la opinión pública occidental sobre los crímenes de guerra rusos en Ucrania.