El presidente ruso, Vladimir Putin - Gavriil Grigorov / Zuma Press / Europa Press / Con
BRUSELAS, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Unión Europea y Reino Unido han impuesto este lunes sanciones coordinadas contra ciberdelincuentes, oficiales de Inteligencia y empresas vinculadas al Kremlin en respuesta a lo que ambos han descrito como un "ecosistema cibernético malicioso" ruso para atacar a la UE, sus Estados miembro y sus socios internacionales.
En concreto, se han aprobado medidas restrictivas contra 24 personas y entidades responsables de orquestar ciberataques, interferir en elecciones y difundir discursos maliciosos contra Ucrania por toda Europa, incluidos los ciberdelincuentes implicados en redes de intermediarios vinculadas a los Servicios de Inteligencia rusos (RIS).
Estas actividades han incluido la infiltración en redes gubernamentales y el sabotaje de infraestructuras críticas a países como Francia, Alemania, Polonia, Chipre, Países Bajos, Austria, Eslovaquia, Rumanía o Finlandia, según ha anunciado el Consejo de la UE en un comunicado, en el que ha detallado que Rusia lleva a cabo este tipo de operaciones desde 2010.
Además, la Unión Europea y Reino Unido han atribuido este lunes un reciente ataque a la red eléctrica de Polonia al Centro 16 del Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso, cuando se intentó dejar sin electricidad a 500.000 ciudadanos en pleno invierno.
Entre los sancionados se encuentran alto cargos del GRU (Dirección Principal del Estado Mayor de Rusia), como Viacheslav Stafeyev, Iván Senin e Iván Kasianenko, por su papel en la dirección de las operaciones cibernéticas y de amenazas híbridas del Ejército ruso. También hay ciberdelincuentes, activistas informáticos autoproclamados y empresas privadas que contribuyen a los esfuerzos de Rusia por desestabilizar a Europa, según recoge la misiva.
Reino Unido también ha sancionado a los responsables de Lumma Stealer, una herramienta que permite a los ciberdelincuentes recopilar información confidencial de dispositivos comprometidos a gran escala, ya que Rusia utilizó credenciales robadas de este programa para llevar a cabo operaciones de ciberespionaje contra objetivos en todo el mundo.
Las personas y entidades sancionadas sufrirán la inmovilización de sus activos y la prohibición de que otras personas pongan fondos u otros recursos económicos a disposición de ellos, y tampoco podrán entrar al territorio comunitario y británico.
Tanto la Unión Europea como Reino Unido han celebrado su "estrecha coordinación", y han hecho un llamamiento a aumentar la cooperación con socios internacionales, incluida la OTAN, respetando plenamente "los principios rectores acordados", en apoyo de un "ciberespacio global, libre, abierto, estable y seguro".