Archivo - El presidente de Uganda, Yoweri Museveni - UGANDA MEDIA CENTRE - Archivo
MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Uganda ha enviado un mensaje de tranquilidad a los viajeros y turistas que planeen visitar el país y ha asegurado que las autoridades tienen controlado el brote de ébola, tras confirmar seis nuevos casos durante el último día, después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretara la emergencia internacional tras detectarse decenas de casos en el noreste de República Democrática del Congo (RDC).
El director general de Servicios Sanitarios de Uganda, Charles Olaro, ha afirmado que "todos los contactos conocidos (de pacientes de ébola) están en cuarentena". "Uganda aún es seguro. Pueden venir a Uganda y volver a su país sin ébola", ha explicado, antes de adelantar que el brote actual será controlado "pronto".
"No es el primer brote", ha recordado, antes de remarcar que "la clave es la prevención y control de infecciones". "Si usted es un contacto, le pedimos que acuda a nosotros cuanto antes al tener los primeros síntomas", ha sostenido, según ha informado el diario ugandés 'Daily Monitor'.
Las autoridades de Uganda declararon un brote de ébola el 15 de mayo tras la muerte de un congoleño en un hospital de la capital, Kampala, tras lo que las pruebas de laboratorio confirmaron que sufría la enfermedad. Hasta la fecha se han confirmado doce casos, con un único fallecido y dos recuperados.
Las palabras de Olaro han llegado un día después de que el portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, indicara que hasta la fecha se habían detectado nueve casos confirmados en Uganda y rebajara drásticamente el número de casos sospechosos en RDC, pasando de cerca de un millar a menos de 500.
Lindmeier sostuvo en una rueda de prensa que en estos momentos hay 116 casos sospechosos de ébola, a los que se suman 321 casos confirmados, con un total de 48 muertes confirmadas y seis pacientes recuperados de la información.
En este sentido, explicó que, si bien las cifras confirmadas son acumulativas y siempre van a ir al alza, las de casos sospechosos pueden fluctuar, ya que se considera como sospechoso a cualquier paciente que llegue a un centro médico con síntomas, tras lo que las pruebas pueden descartar que sufra ébola y confirmen que padece otra enfermedad.
Por su parte, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha reclamado a gobiernos y socios que refuercen urgentemente su coordinación transfronteriza para contener el brote de ébola, antes de alertar de que los cierres de fronteras podrían provocar movimientos irregulares que elevarían el riesgo de transmisión no detectada.
"Los virus no se detienen en las fronteras, y nuestra respuesta tampoco debería hacerlo", ha dicho la subdirectora general de operaciones del organismo, Ugochi Daniels, quien ha argumentado que "cuando se cierran las fronteras, la gente suele seguir desplazándose por rutas informales donde los controles sanitarios y la vigilancia son limitados".
"La respuesta más eficaz es una acción coordinada que mantenga la movilidad visible, segura y controlada", ha reiterado, antes de reseñar que los cierres fronterizos reducen la visibilidad de los movimientos poblacionales y socavan los esfuerzos de seguimiento, trazado de contactos y detección de casos de una enfermedad, en este caso el ébola.