Archivo - Imagen de archivo de un campamento de refugiados en Yuba, Sudán del Sur - Michael Kappeler/dpa - Archivo
MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado este miércoles de que más de 450.000 niños corren el riesgo de sufrir desnutrición aguda a causa del desplazamiento masivo de población y la interrupción de servicios sanitarios y nutricionales por el repunte del conflicto en el estado de Jonglei, en Sudán del Sur.
"Estamos muy preocupados por las mujeres, niños y niñas afectados por estos violentos enfrentamientos. Sabemos que estas zonas tienen algunos de los niveles más altos de desnutrición infantil y sabemos que un niño desnutrido sin tratamiento tiene doce veces más probabilidades de morir", ha advertido la representante de UNICEF en el país, Noala Skinner.
"Hacemos un llamamiento urgente a todas las partes para que cesen la violencia y garanticen un acceso rápido, sin obstáculos y seguro para que la ayuda humanitaria y los trabajadores puedan llegar a los grupos desplazados más vulnerables", ha señalado, en medio de informaciones que apuntan a que al menos 250.000 personas se han visto desplazadas por los combates.
Así, esta agencia de la ONU ha lamentado que el acceso para la entrega de ayuda de emergencia se está viendo gravemente obstaculizado, en un momento en el que las organizaciones humanitarias no pueden llegar hasta las poblaciones en situación de vulnerabilidad por las restricciones en los desplazamientos por río, aire y carretera.
En este contexto, un total de seis condados del estado de Jonglei ya se han quedado, o están a punto de hacerlo, sin alimentos terapéuticos, un producto básico que salva la vida de los niños con desnutrición grave. Además, UNICEF ha registrado el cierre de 17 centros de salud en todo el país debido al conflicto, con diez incidentes de saqueo de suministros sanitarios y nutricionales, cinco de ellos en el estado de Jonglei.
Por último, UNICEF ha insistido en que, a pesar de esta situación, ha enviado equipos de purificación de agua, cubos y jabón al condado de Duk, en Jonglei, ante el riesgo de un brote de cólera. Además, ha enviado suministros a Akobo, también en Jonglei, entre los que se incluyen tratamientos contra la malaria, alimentos terapéuticos para combatir la desnutrición y kits de salud de emergencia para tratar a algo más de 10.000 personas.
El Ejército de Sudán del Sur anunció a finales de enero una ofensiva en Jonglei contra el grupo Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán en la Oposición (SPLM-IO) --encabezado por el antiguo líder rebelde y exvicepresidente sursudanés, Riek Machar-- y emitió una orden de evacuación en tres condados para la retirada de civiles, 'cascos azules' de la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) y trabajadores de organizaciones humanitarias.
El conflicto volvió a estallar en febrero de 2025, cuando la milicia White Army (Ejército Blanco) lanzó una ofensiva contra el Ejército en la ciudad de Nasir, en el estado de Alto Nilo --cerca de la frontera con Etiopía-- y conquistó temporalmente la localidad, lo que llevó a las autoridades a poner bajo arresto domiciliario a Machar tras acusarle de conspirar contra la seguridad del Estado, por lo que el SPLM-IO denunció una violación del acuerdo de paz de 2018.
La situación derivó en un aumento de los combates en otros puntos del país, en una crisis que llega además después de que el presidente sursudanés, Salva Kiir, promulgara en septiembre de 2024 una enmienda a la Constitución de 2011 para extender otros dos años el periodo de transición, una medida criticada por la comunidad internacional, que reclamó a Yuba avances para la aplicación de la totalidad del acuerdo de paz de 2018, dado que aún no se han materializado algunos de los compromisos, incluida la celebración de elecciones.